jueves, 23 de diciembre de 2010

DIARIO DE UN GATO: La primera película de gatos, ¡filmada por gatos!!!

lunes, 13 de diciembre de 2010

USTED PUEDE SANAR SU VIDA - Louise Hay


TU PUEDES SANAR TU VIDA - Louise L. Hay - RECONEXION.ORG from http://vimeo.com/user3999096 on Vimeo.


Esta película dura más de una hora, pero puedes volver y verla en fragmentos. Si no puedes hacerlo, aquí te dejo algunas ideas que resumen lo que la película aporta .

Todos los obstáculos son un mero reflejo interno de tu resistencia al cambio
Todo aquello sobre lo que te quejas repetidamente, es algo que tienes la intención inconsciente de producir
Sólo cuando te opones al flujo, percibes la esistencia al movimiento


PRIMERO: HACER AFIRMACIONES

  • Ahora mi cuerpo recobra, por sí solo, su estado natural de salud
  • Soy fuerte, estoy en forma, llena de energía, cumplo con mi trabajo y en mi tiempo libre, tengo un buen compañero de por vida y una riqueza inacabable
  • Mis ingresos aumentan constantemente
  • Hago el trabajo que me gusta, trabajo con y para gente que aprecio, y me gano bien la vida
  • Tengo pasión por la vida, tengo una gran autoestima, me siento bien
  • Me quiero y me acepto a mí misma
  • Tengo potencial ilimitado
  • Todo está bien, estoy a salvo
  • Estoy dispuesta a perdonar. El perdón hacia mí misma y hacia los demás me libera del pasado. El perdón es la respuesta a casi todos los problemas. El perdón es un regalo que yo misma me hago. Al perdonar me libero
  • Yo perdono y así me libero
  • (Tu nombre) te quiero, te quiero de verdad
  • Todas mis relaciones son armoniosas
    • Me quiero a mí misma, por tanto, cuido de mi cuerpo con amor. Me quiero a mí misma, por tanto, vivo rn un hogar confortable. Me quiero a mí misma, por tanto, trabajo en algo que me gusta de verdad. Me quiero a mí misma, por tanto, cuando trato con la gente o pienso en ella, lo hago con amor. Me quiero a mí misma, por tanto, perdono el pasado y lo dejo en libertad. Me quiero a mí misma, por tanto, vivo el presente y experimento cada instante como algo positivo, con fe en que me espera un futuro esplendoroso, feliz y seguro, pues soy una hija amada del universo y el universo cuida de mí con amor, ahora y para siempre. Te quiero, te quiero de verdad.
    • Todo lo que hago me llena por completo. Cada experiencia es un éxito. Merezco lo mejor y lo acepto ahora. Atiendo con cariño los mensajes de mi cuerpo. Soy una persona sana, entera, completa. Expreso mi gratitud por todo lo bueno que hay en mi vida. Cada día trae consigo sorpresas maravillosas.

SEGUNDO: GENERAR FUERZA EMOCIONAL

Pasar del miedo a la curiosidad

Afirmación + acción = MILAGROS

"El perdón es la fragancia que la violeta deja en el talón del que la ha pisado"
Mark Twain

Lo que piensas y lo que crees conforman tu realidad. Tus pensamientos determinan tu vida...

jueves, 9 de diciembre de 2010

10 CONSEJOS PARA EVITAR EL ESTRÉS Y EL SOBREPESO


Los científicos continúan investigando y relacionando problemas de salud en nuestro organismo. Uno de esos estudios rebela la relación del estrés emocional con el sobrepeso. Por ello, desde sobresalud.com te contamos un decálogo para evitar estrés y sobrepeso.




El estrés y el sobrepeso están relacionados, ya que la ingesta de alimentos poco saludables o la ruptura de los hábitos alimenticios puede desembocar en la falta de algunos nutrientes y en la consiguiente bajada de defensas. Esto hace que se debilite nuestro sistema inmunitario provocando estrés físico que, al mismo tiempo, origina episodios de estrés emocional, el cual intentamos mitigar auto recompensándonos a través de la comida. Es, sin duda, un circulo vicioso que hay que cuidar.



Por ello, puedes seguir este decálogo para evitar el estrés y el sobrepeso:



1. Evitar beber café y alcohol, o tómalo de forma moderada.



2. Haz deporte al menos tres veces por semana. El esfuerzo físico moderado estimula la segregación de endorfinas, que influyen positivamente en nuestro estado de ánimo.



3. Mantén una dieta equilibrada. Te ayudará a mejorar tu estado de ánimo.



4. Ingiere alimentos ricos en vitaminas A, B y C y en minerales. Las frutas y verduras frescas, así como los frutos secos y el pescado al vapor te convienen.



5. Duerme 8 horas diarias. Procura seguir una rutina de sueño evitando dormir poco entre semana y aumentando las horas de sueño excesivamente los fines de semana.



6. Tómate al menos 15 minutos cada día para cerrar los ojos, respirar profundamente y dejar la mente en blanco.



7. Enfréntate al día a día con una actitud positiva. Piensa que todo pasa y busca recompensarte de los malos ratos de otra manera que no sea comiendo.



8. Cada cierto tiempo, escribe tu escala de valores en la vida y comprueba si se corresponde con el tiempo que dedicas a cada uno de ellos.



9. Acepta la ayuda de los que más te quieren.



10. Aprende a disfrutar de los pequeños placeres de la vida, sonríe más y trata de controlar tus emociones evitando caer en la tentación de refugiarte en la comida


En: http://blogs.clarin.com/vidasalud/

martes, 30 de noviembre de 2010

CAMINAR IMPIDE EL DETERIORO CEREBRAL

La gente que camina al menos 20 minutos diarios disminuye sus posibilidades de sufrir enfermedades como el Alzheimer, DCL y demencia senil

Redacción | El Universal 

 
Un estudio realizado durante más de 20 años a ancianos reveló que caminar unos 10 kilómetros a la semana, o bien, 20 minutos diarios mantiene el volumen del cerebro estable, al pasar de los años, así como previene el desarrollo de enfermedades como el Alzheimer, la demencia senil y el DCL. 

Los investigadores de la Universidad de Pittsburg estudiaron los hábitos de más de 400 ancianos durante las últimas dos décadas con un promedio de edad de 80 años. De los 400, 300 estaban sanos mientras que los demás sufrían Alzheimer o DCL, de los cuales quienes caminaban mostraban un deterioro mucho más lento y agresivo por la enfermedad. 

Realizando resonancias constantes a los ancianos, se encontró que de igual manera, las personas que caminaban mantenían su volumen cerebral constante. Los resultados también mostraron que entre más temprano en la vida se comience el hábito de la caminata, menos posibilidades habrá de sufrir demencia senil.
(Con información de BBC Mundo) 

sábado, 20 de noviembre de 2010

AUTISMO ¿Qué nos pediría un autista, si pudiera?


De Ángel Rivière:

1- Ayúdame a comprender. Organiza mi mundo y facilítame que anticipe lo que va a suceder. Dame orden. Estructura mi mundo y evitame el caos.

2- No te angusties conmigo, porque me angustio. Respeta mi ritmo. Siempre podrás relacionarte conmigo si comprendes mis necesidades y mi modo especial de entender la realidad. No te deprimas, lo normal es que avance y me desarrolle cada vez más.

3- No me hables demasiado, ni demasiado deprisa. Las palabras son “aire” que no pesa para ti, pero pueden ser una carga muy pesada para mí. Muchas veces no son la mejor manera de relacionarte conmigo.

4- Como otros niños, como otros adultos, necesito compartir el placer y me gusta hacer las cosas bien, aunque no siempre lo consiga. Hazme saber, de algún modo, cuándo he hecho las cosas bien y ayúdame a hacerlas sin fallos. Cuando tengo demasiados fallos me sucede lo que a ti: me irrito y termino por negarme a hacer las cosas.

5- Necesito más orden y anticipación en las acciones. Tendremos que negociar mis rituales para poder convivir

6- Me resulta difícil comprender el sentido de muchas de las cosas que me piden que haga. Ayúdame a entenderlo. Trata de pedirme cosas que puedan tener un sentido concreto y descifrable para mí. No permitas que me aburra o permanezca inactivo.

7- No me invadas excesivamente. A veces, las personas sois demasiado imprevisibles, demasiado ruidosas, demasiado estimulantes. Respeta las distancias que necesito, pero sin dejarme solo.

8- Lo que hago no es contra ti. Cuando tengo una rabieta o me golpeo, si destruyo algo o me muevo en exceso, cuando me es difícil atender o hacer lo que me pides, no estoy tratando de hacerte daño. Ya que tengo un problema de intenciones, ¡no me atribuyas malas intenciones!

9- Mi desarrollo no es absurdo, aunque no sea fácil de entender. Tiene su propia lógica y muchas de las conductas que llamáis “alteradas” son formas de enfrentar el mundo desde mi especial forma de ser y percibir. Haz un esfuerzo por comprenderme.

10- Las otras personas sois demasiado complicadas. Mi mundo no es complejo y cerrado, sino simple. Aunque te parezca extraño lo que te digo, mi mundo es tan abierto, tan sin tapujos ni mentiras, tan ingenuamente expuesto a los demás, que resulta difícil penetrar en él. No vivo en una “fortaleza vacía”, sino en una llanura tan abierta que puede parecer inaccesible. Tengo mucha menos complicación que las personas que os consideráis normales.

11- No me pidas siempre las mismas cosas ni me exijas las mismas rutinas. No tienes que hacerte tú autista para ayudarme. El autista soy yo, ¡no tú!

12- No sólo soy autista. También soy un niño, un adolescente, o un adulto. Comparto muchas cosas de los niños, adolescentes o adultos a los que llamáis “normales”. Me gusta jugar y divertirme, quiero a mis padres y a las personas cercanas, me siento satisfecho cuando hago las cosas bien. Es más lo que compartimos que lo que nos separa.

13- Merece la pena vivir conmigo. Puedo darte tantas satisfacciones como otras personas, aunque no sean las mismas. Puede llegar un momento en tu vida en que yo, que soy autista, sea tu mayor y mejor compañía.

14- No me agredas químicamente. Si te han dicho que tengo que tomar una medicación, procura que sea revisada periódicamente por el especialista.

15- Ni mis padres ni yo tenemos la culpa de lo que me pasa. Tampoco la tienen los profesionales que me ayudan. No sirve de nada que os culpéis unos a otros. A veces, mis reacciones y conductas pueden ser difíciles de comprender o afrontar, pero no es por culpa de nadie. La idea de “culpa” no produce más que sufrimiento en relación con mi problema.

16- No me pidas constantemente cosas por encima de lo que soy capaz de hacer. Pero pídeme lo que puedo hacer. Dame ayuda para ser más autónomo, para comprender mejor, pero no me des ayuda de más.

17- No tienes que cambiar completamente tu vida por el hecho de vivir con una persona autista. A mí no me sirve de nada que tú estés mal, que te encierres y te deprimas. Necesito estabilidad y bienestar emocional a mi alrededor para estar mejor. Piensa que tu pareja tampoco tiene culpa de lo que me pasa.

18- Ayúdame con naturalidad y sin convertirlo en una obsesión. Para poder ayudarme tienes que tener tus propios momentos de descanso o dedicación a aquello que te gusta. Acercate a mi, no te vayas, pero no te sientas como si llevaras una pesada carga a tus espaldas. En mi vida he tenido momentos malos pero puedo estar cada vez mejor.

19-Acéptame como soy. No condiciones tu aceptación a que deje de ser autista. Sé optimista sin hacerte “novelas”. Mi situación normalmente mejora, aunque por ahora no tenga curación.
20- Aunque me sea difícil comunicarme o no comprenda las sutilezas sociales, tengo incluso algunas ventajas en comparación con los que os decís “normales”. Me cuesta comunicarme, pero no suelo engañar. No comprendo las sutilezas sociales, pero tampoco participo de las dobles intenciones o los sentimientos peligrosos tan frecuentes en la vida social. Mi vida puede ser satisfactoria si es simple, ordenada y tranquila. Si no se me pide constantemente y sólo aquello que más me cuesta. Ser autista es un modo de ser, aunque no sea el normal. Mi vida como autista puede ser tan feliz y satisfactoria como la tuya “normal”.

En esas vidas, podemos llegar a encontrarnos y compartir muchas experiencias.

En: http://planocreativo.wordpress.com/2010/11/20/autismo-%c2%bfque-nos-pediria-un-autista-si-pudiera/

lunes, 1 de noviembre de 2010

CLAVES PARA AMARSE A UNO MISMO

Nuestra independencia emocional depende de aprender a ser felices por nosotros mismos. Esta es la conquista más difícil y la más necesaria.




Cuenta una leyenda que en un pasado remoto los seres humanos éramos dioses. Pero abusamos tanto de nuestros privilegios, que la vida decidió retirarnos este poder y esconderlo hasta que realmente hubiéramos madurado.


El comité de eruditos de la vida sugirió enterrar el poder de la divinidad bajo tierra, en el fondo de los océanos, en la luna... La vida desechó todas estas opciones: “Veo que ignoráis hasta qué punto los seres humanos son tozudos. Explorarán, excavarán o gastarán una fortuna en naves para intentar conquistar el espacio hasta dar con el escondite”.


El comité de eruditos se quedó sin saber qué decir. “Según lo que afirmas, no hay lugar donde los seres humanos no vayan a mirar nunca”. Tras escuchar estas palabras, la vida tuvo una revelación. “¡Ya lo tengo! ¡Esconderemos el poder de la divinidad en lo más profundo de su corazón, pues es el único lugar donde a muy pocos se les ocurrirá buscar!”.

¿QUÉ HAY DE NOSOTROS?

“No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma” (Irene Orce)


Muchos de nosotros todavía no hemos encontrado ese poder que andamos buscando. Al vivir desconectados de nuestro corazón, intuimos que nos falta algo esencial para ser felices. De ahí que haya personas que no soporten estar consigo mismas, sin hacer nada, a solas con su vacío interior. Y dado que la sociedad nos condiciona para creer que el amor hacia nosotros mismos es un acto de egoísmo, vanidad y narcisismo, solemos esperar que los demás nos amen para dejar de sentirnos incompletos e insatisfechos.

Pero esta búsqueda está condenada al fracaso, pues es precisamente nuestra conexión interna lo único que falta en nuestra vida. Más allá del placer y la satisfacción temporal que nos proporcionan el éxito y la respetabilidad, así como el consumo y el entretenimiento, lo que en realidad necesitamos para ser felices ya se encuentra en nuestro corazón. Seamos honestos: ¿cuánto tiempo, dinero y energía dedicamos en conocernos, cuidarnos y mimarnos? ¿Cuándo fue la última vez que sentimos paz? ¿Qué hemos hecho recientemente para amarnos?

Como en cualquier otro ámbito de la vida, gozar de un saludable bienestar emocional es una cuestión de comprensión, compromiso y entrenamiento.


DE LA ESCASEZ A LA ABUNDANCIA

“La vida te trata tal y como tú te tratas a ti mismo” (Louise L. Hay)

Amarse a uno mismo no tiene nada que ver con sentimentalismos ni cursilerías. Se trata de un asunto bastante más serio. Al hablar de amor, nos referimos a los pensamientos, palabras, actitudes y comportamientos que nos profesamos a nosotros mismos. Así, amarnos es sinónimo de escucharnos, atendernos, aceptarnos, respetarnos, valorarnos y, en definitiva, ser amables con nosotros en cada momento y frente a cualquier situación.

El primer paso para amarnos consiste en conocernos, comprendiendo cómo funcionamos para diferenciar lo que deseamos de lo que verdaderamente necesitamos para ser felices. Y aunque en un primer momento lo parezca, este proceso de autoconocimiento no es un fin en sí mismo. Es el medio que nos permite adueñarnos de nuestra mente, superando a través de la aceptación y el amor nuestros miedos, complejos y frustraciones.
Emocionalmente hablando, solo podemos compartir con los demás aquello que primero hemos cultivado en nuestro corazón. Si no aprendemos a ser felices de forma autónoma e independiente, es imposible que podamos ser cómplices de la felicidad de las personas que nos rodean. No en vano, al vivir tiranizados por nuestras carencias, nos relacionamos desde la escasez, pendientes de que los demás nos den eso que no hemos sabido darnos. Por el contrario, al conectar con nuestra fuente interna de bienestar y dicha, entramos en la vida de los demás desde la abundancia, ofreciéndoles lo mejor de nosotros sin necesitar ni esperar nada a cambio.

ILUMINAR NUESTRA SOMBRA

“La luz es demasiado dolorosa para quienes viven en la oscuridad” (Eckhart Tolle)



Por más buenos que creamos ser, todos funcionamos mediante creencias, motivaciones, aspiraciones, deseos, actitudes y conductas egocéntricas, muchas de las cuales no queremos ver ni reconocer. Por eso, cuando alguien señala nuestros defectos y debilidades solemos ponernos a la defensiva. Más allá de esta reacción infantil, la madurez emocional pasa por comprender y aceptar nuestro lado oscuro, al que los psicólogos denominan “sombra”. Paradójicamente, así es como podemos trascenderlo, dejando de proyectar nuestros conflictos internos sobre los demás y sobre el mundo que nos rodea.

Amarse a uno mismo también consiste en sanar las heridas emocionales derivadas de nuestros conflictos internos. Dado que somos especialistas en huir del dolor, al llegar a la edad adulta solemos tapar y protegernos de dichas heridas tras una máscara del agrado de los demás. Y de tanto llevarla puesta, corremos el riesgo de olvidarnos quiénes éramos antes de ponérnosla. Así, para poder ir pelando las capas de la cebolla que nos separan de nuestra verdadera esencia, es muy recomendable adentrarnos en la meditación.

No en vano, el silencio y la soledad permiten que aflore nuestra verdad. Basta con que de vez en cuando dediquemos un rato a estar solos, sin ruidos ni distracciones, observando todas aquellas sensaciones que vayan brotando en nuestro interior, por muy molestas y desagradables que sean. Esta incomodidad –a la que solemos etiquetar como “aburrimiento”– pone de manifiesto que no estamos conectados con nuestro corazón. Y en vez de evitar a toda costa entrar en contacto con nuestro malestar, el aprendizaje consiste en armarnos de valentía para traspasar esta cortina de dolor a través de la aceptación. De hecho, solo cuando lo canalizamos de forma consciente y constructiva podemos liberarnos de su presencia.

DEJAR DE AUTOPERTURBARNOS

“Cuando te amas a ti mismo dejas de encontrar motivos para luchar, sufrir y entrar en conflicto con la vida” (Gerardo Schmedling)

Cuando tomamos el compromiso de amarnos, lo que en verdad estamos asumiendo es la responsabilidad de crear en nuestro interior los resultados de bienestar que antes solíamos delegar en factores externos. Y esto pasa por cuidar nuestro cuerpo y nuestra alimentación. También por encontrar un sano equilibrio entre la actividad, el descanso y la relajación. E incluso por elegir con quién nos relacionamos y a qué nos dedicamos profesionalmente. El síntoma más evidente de que estamos cultivando el amor hacia nosotros mismos es un aumento notable de nuestra energía vital, lo que mejora nuestra salud física y emocional.

Además, al llevar un estilo de vida coherente y equilibrado podemos enfrentarnos al mayor reto de todos: recuperar el control sobre nuestra mente. Solo así podemos nutrir y reforzar nuestra autoestima. Y esto pasa por dejar de perturbarnos por no alcanzar el ideal de la persona que deberíamos ser, al tiempo que comenzamos a aceptarnos y amarnos por la persona que somos.

Al adueñarnos de nuestros pensamientos nos convertimos en los creadores de nuestra experiencia interior. Es decir, de nuestras emociones, sentimientos y estados de ánimo. Y al adueñarnos de nuestra experiencia interior nos convertimos en los amos de nuestro destino. Se sabe que nos amamos cuando ningún comentario, hecho o situación provoca que reaccionemos mecánica e instintivamente. Metafóricamente, a esta “libertad psicológica” también se la denomina “el poder de la divinidad”.

LA VERDADERA RIQUEZA

“Solo poseemos aquello que no podemos perder en un naufragio” (Proverbio hindú)

Cuenta una historia que un viajero había llegado a las afueras de una aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto, llegó corriendo un joven que, entusiasmado, le gritó: “¡Dame la piedra preciosa!” El viajero lo miró desconcertado y le preguntó: “Lo siento, pero no sé de qué me hablas”. Más calmado, el aldeano se sentó a su vera. “Ayer por la noche una voz me habló en sueños”, le confesó. “Y me aseguró que si al anochecer venía a las afueras de la aldea, encontraría a un viajero que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre”.

El viajero rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra del tamaño de un puño. “Probablemente se refería a ésta. Me pareció bonita y por eso la cogí. Tómala, ahora es tuya”, dijo, mientras se la entregaba al joven. ¡Era un diamante! El aldeano, eufórico, lo cogió y regresó a su casa dando saltos de alegría.

Mientras el viajero dormía plácidamente bajo el cielo estrellado, el joven no podía pegar ojo. El miedo a que le robaran su tesoro le había quitado el sueño y pasó toda la noche en vela. Al amanecer, fue de nuevo corriendo en busca de aquel viajero. Nada más verlo, le devolvió el diamante. Y muy seriamente, le suplicó: “Por favor, enséñame a conseguir la riqueza que te permite desprenderte de este diamante con tanta facilidad”.





PARA CULTIVAR EL AMOR


1. LIBRO

‘El arte de la meditación, de Matthieu Ricard (Urano). Un libro de fácil lectura y muy útil para aquellos que estén interesados en conocer más en profundidad qué es, cómo se practica y cuáles son los beneficios de la meditación.

2. PELÍCULA

‘Alice’, de Woody Allen. Una comedia que narra la historia de una mujer que al desvivirse por su marido y sus hijos se ha olvidado de atender y cuidar su mundo interior. Y de cómo a raíz de conocer a un excéntrico médico e hipnotizador descubrirá que la raíz de sus problemas es la falta de amor hacia sí misma.

3. MÚSICA

Cualquier disco de Deva Premal & Miten, cuyas canciones son una invitación a adentrarnos en la relajación solos o en compañía.

viernes, 15 de octubre de 2010

EL AMOR ALIVIA EL DOLOR - Hay tantas cosas, yo sólo preciso dos: mi guitarra y vos (tú)... J. Drexler

Me encuentro una nota muy interesante en la que se afirma que el amor alivia el dolor

"Los sentimientos intensos y apasionados de amor pueden proporcionar un alivio para el dolor de forma similar a los analgésicos o a ciertas drogas como la cocaína, según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Stanford que se publica en la revista PLoS ONE. Según explica Sean Mackey, responsable del estudio, "cuando las personas se encuentran en la fase del amor más apasionada existen alteraciones significativas en su estado de ánimo que impactan sobre su experiencia del dolor".

Los investigadores reclutaron a 15 universitarios, ocho mujeres y siete hombres, y les pidieron que trajeran fotos de sus enamorados y de un conocido de igual atractivo. Los autores después expusieron sucesivamente las imágenes ante los sujetos mientras que calentaban un estimulador térmico controlado por ordenador y situado en la palma de la mano para causar un dolor leve. A la vez, los cerebros de los participantes eran escaneados a través de imágenes de resonancia magnética funcional.

Los voluntarios fueron evaluados según sus niveles de alivio del dolor mientras eran entretenidos con una tarea de asociación de palabras. Existen evidencias de que la distracción alivia el dolor, y los investigadores querían asegurarse de que el amor no sólo funcionaba como una distracción del dolor.

Los resultados mostraron que tanto amor como distracción reducían el dolor, ambos en mayor medida que cuando se concentraban en la foto del conocido atractivo, pero los dos métodos de reducción del dolor utilizaban mecanismos cerebrales diferentes.

Younger señala que con la prueba de distracción, los mecanismos cerebrales que conducen a la liberación del dolor eran en su mayor parte cognitivos. Sin embargo, “la analgesia inducida por el amor está mucho más asociada con los centros de recompensa del cerebro y parece implicar aspectos cerebrales más primitivos, activando estructuras profundas que podrían bloquear el dolor a un nivel espinal, de forma similar a como funcionan los analgésicos opioides", explica el investigador, que puntualiza que en estos centros de recompensa participa la dopamina, un neurotransmisor que influye sobre estado de ánimo, recompensas y motivación.

miércoles, 6 de octubre de 2010

DIEZ CONSEJOS PARA MEJORAR LA MEMORIA. Lista elaborada por Woman's Day

Stefan Nikolaev, 01 de octubre de 2010 a las 16:43


¿Te has vuelto a olvidar de las llaves? Si te cuesta recordar ciertas cosas y te sientes saturado quizá te sirva alguno de los consejos que la revista Woman's Day recomienda en 10 Tricks for Improving Your Memory.
Lo esencial es tratar de llevar una vida saludable que incluya suficiente sueño, ni más ni menos, evitar el estrés y tomar una dieta equilibrada. Los diez consejos completos:
  1. Habla con las manos: puede sonar raro, pero está demostrado que gesticular mientras hablamos ayuda a memorizar datos en los que enfatizamos. Eso se debe a que almacenamos no sólo la información auditiva sino también la gestual que acentúa lo más importante.
  2. Reduce tu estrés: cuanto más tranquilo estés más fácil te será memorizar. Intenta delegar tareas en el trabajo, limpia tu agenda socia del fin de semana y elimina las relaciones negativas de tu vida.
  3. Plenitud de sueño: al menos seis horas de sueño garantizan una memoria en perfecto funcionamiento.
  4. Comer frutas y verduras: no son sólo buenas para tu cuerpo, también lo son para tu mente. Las frutas con los colores más brillantes como el rojo o el naranja son las que tienen más antioxidantes y las que más ayudan a la memoria.
  5. Unete a un club del libro: leer es bueno para la mente, pero comentar sobre lo leído con otros es aun mejor.
  6. Ve a una clase de yoga: un reciente estudio de la Universidad de Nueva York demuestra que ejercicios de meditación ayudan a las habilidades esenciales para el pensamiento crítico. 
  7. Oler un poco de romero: en un experimento en Reino Unido descubrieron que los trabajadores que ponían un poco de romero en su puesto mejoraban su capacidad de memorizar.
  8. Presta atención: parece obvio, pero según algunos expertos mucha gente tiene problemas de memoria debido a que se distrae con facilidad. Trata de enfocarte en una sola tarea en vez de intentar hacer todo a la vez.
  9. Aprende una nueva canción: en vez de tararearla, cántala. Ejercitarás dos tipos de memoria: la auditiva y la verbal.
  10. Dibuja: ¿Cuándo fue la última vez que tomaste un lápiz y dibujaste algo? Ayuda a la memoria y mejora la capacidad de concentración.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Wall-E

Wall-E, película de Pixar protagonizada por un simpático robot


Hay robots tan feos que asusta verlos. Y luego hay otros como Wall-E, el protagonista de la nueva pelicula de animación digital de la factoría Pixar. Aunque no es muy hábil, su curiosidad lo llevará a conocer aspectos del alma humana como la soledad, el amor, la solidaridad, etc. Encargado de mantener limpia la Tierra, Wall-E está completamente solo en el planeta, hasta que un día recibe la inesperada visita de una compañera robot. Será el comienzo de una gran amistad y de una increíble aventura para el protagonista de acero.

En el repertorio de todo cinéfilo NO DEBE FALTAR...

viernes, 3 de septiembre de 2010

Slow food: comer despacio está de moda


El movimiento "Slow food" o comida lenta cumple sus bodas de plata y renueva su compromiso con el ritmo vital meditado, la gastronomía identitaria y la agricultura ecológica


Hace veinticinco años la figura de un caracol sirvió al sociólogo Carlo Petrini como metáfora de una idea: abogar por el reencuentro con las tradiciones culinarias y los métodos de cultivo y distribución centenarias. En clara contraposición con la comida rápida y las técnicas globalizadoras, creó el movimiento "Slow food" -comida lenta, en su traducción del inglés-, presente hoy en más de cien países. Tres son las claves que sostienen esta opción alimentaria: educación y formación en los sabores y alimentos cercanos, apoyo a los pequeños productores y desarrollo de la biodiversidad autóctona. El consumidor puede introducir algunas de sus enseñanzas en la vida diaria con una pizca de voluntad.
Autor: Por MAITE ZUDAIRE                 Fecha de publicación: 4 de agosto de 2010

Desarrollar el gusto

En los orígenes del movimiento se buscó educar el gusto y encontrar el placer en la alimentación, que nada tiene que ver con la gula o la sobrealimentación. Al igual que se aprende a reconocer los colores o se logra distinguir las notas musicales, la pretensión inicial de "comer lento" fue reconocer las variedades alimentarias con el claro propósito de estimarlas. La calidad de los productos que se encuentran en las cadenas de alimentación está probada científicamente, pero establecer una sana relación con la comida es más fácil si se valoran las características de los alimentos para dotar de placer el encuentro con ellos.


Alimentarse no es sólo cumplir con una obligación, un trámite o una necesidad, alimentarse puede ser un momento de disfrute, una pausa entre las obligaciones, un punto de encuentro con uno mismo. Esto mantiene el "slow food". ¿Cómo lograrlo? Disfrutando de un tomate de huerta en verano o del plato típico de una región, interesándose por su nombre, su procedencia y su técnica culinaria. Son sólo dos ejemplos.

Reconocer el sabor

La historia, la cultura, la geografía están encerradas en las recetas tradicionales y en las más modernas. Las características de una región, de sus productos y de sus gentes se trasladan a la mesa y adquieren un sabor que se hace patrimonio de la gastronomía que se degusta. Con el fin de disfrutar del gusto de los alimentos de antaño, el movimiento ha creado el "Arca del gusto", un catálogo que incluye alimentos en peligro de extinción de todo el mundo. Tiene el objetivo de descubrir, catalogar, describir y dar a conocer los sabores olvidados. En él han registrado más de 750 productos olvidados de distintos países del mundo, entre ellos 62 españoles. Se hace referencia a numerosos vegetales, cereales, algunas frutas y legumbres, diversas especies de pescado, distintos quesos, vinos y licores tradicionales.


El movimiento defiende la recuperación de sabores, alimentos y formas de elaboración en peligro de extinción

La sabiduría de la cocina, de la huerta y de los establos es particular, incluso los utensilios, las técnicas y el menaje responden a una singularidad. "Slow food" aboga por encontrar ese sabor heredado y apuesta por traspasarlo al futuro. Este movimiento y otras corrientes análogas ayudan a dar valor a lo pequeño y clásico que en tiempos pretéritos fue denostado, y que en el siglo XXI se ha revelado como una defensa a la biodiversidad de las especies de cultivo y de las salvajes.

Acercar y reconocer el agro y la cabaña

Hacer un hueco en la despensa al "slow food" es incluir productos artesanos y fórmulas tradicionales entre la compra diaria. La supervivencia de pequeños agricultores, de minifundios y de técnicas que no se miden en la eficacia depende de que el mercado valore su presencia.

Mercadillos, talleres, ferias son puntos de encuentro no sólo con la comida, también con la literatura que rodea a ese producto. Si bien el etiquetado es obligatorio, las preguntas sobre su procedencia, sobre su uso, sobre sus características obtendrán respuestas concretas en su procurador. El movimiento aspira a que se reconozcan y se valore lo cercano no globalizado sino particular, los alimentos y productos tradicionales. Encontrarse despacio con la comida.





Proteger la biodiversidad

Los métodos de trabajo de bajo impacto medioambiental, la reducción de pesticidas y el respeto al ambiente en el que se originó son pilares para que la producción agrícola y zootécnica posibilite el intercambio con el ecosistema circundante.

Apostar por la agricultura y ganadería ecológicas son bases fundamentales

Se trata de salvaguardar los alimentos, las materias primas, las técnicas de cultivo y de transformación heredadas por los usos locales consolidados en el tiempo.

En definitiva, que la acción del ser humano contra el medio ambiente no provoque un aceleramiento en la extinción de las especies similar a la de los dinosaurios, por lo que la toma de medidas globales basadas en el desarrollo sostenible es fundamental.

MUCHO MÁS QUE LO OPUESTO A LA RAPIDEZ

"Slow food" ha superado la limitación de ser la alternativa o la oposición del "fast food". Invita a comer despacio, lo contrario a comer rápido, un hábito alimentario que se ha relevado como muy perjudicial. Y por el contrario, comer despacio ayuda a equilibrar el menú, logra mayor y más temprana sensación de saciedad.


Así queda recogido con evidencia científica, y se destaca en un catálogo de cocina sana, donde se facilita además conseguir menús saludables. Vivir despacio está de moda, no sólo en la alimentación. En la arquitectura se conoce como "slow home" y en el turismo "slow travel". En definitiva se trata de tomarse la vida con un poco más de calma.

En: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/adulto_y_vejez/2010/08/04/194737.php

viernes, 27 de agosto de 2010

LAS EMOCIONES, VINCULADAS A MUCHOS DE LOS PADECIMIENTOS QUE AQUEJAN A LA SOCIEDAD ACTUAL

• Si logramos manejarlas, podemos ver resultados positivos en la salud, indicó Margarita Rivera, académica de la FES Iztacala

Es innegable que padecimientos como depresiones, cáncer, diabetes o hipertensión están vinculados a las emociones. Si logramos manejarlas podemos ver resultados positivos en nuestra salud, afirmó Margarita Rivera Mendoza, profesora de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, de la UNAM.



Margarita Rivera señaló que es importante ser emocionalmente inteligente, porque quien no sabe manejar sus sentimientos puede agravar sus padecimientos o contraer algún mal.


“Cuando una persona descubre algo que lo atormenta, si bien este hallazgo no alivia el malestar, sí detiene un proceso que puede convertirse en padecimiento, el cual hay que aprender a manejar mediante un tratamiento emocional”, indicó.

En realidad, no se pretende modificar las emociones, sino que el individuo aprenda a vivirlas y expresarlas de la mejor manera, y es lo que se conoce como Inteligencia Emocional (IE), expuso la psicóloga.

La IE, explicó, es una forma de identificar lo que le sucede a las personas con relación a sus emociones para aprender a manejarlas de tal forma que puedan fluir.

“Las emociones son el flujo, la energía que permite al individuo pasar de un estado de ánimo a otro. En el ámbito de la inteligencia emocional normalmente contemplamos cinco: tristeza, alegría, ira, dolor de pérdida y miedo”.

Rivera Mendoza comentó que en la FES Iztacala, en el Proyecto Cuerpo (encabezado por el académico Sergio López y del que ella forma parte), se realizan investigaciones a partir de entrevistas, historias de vida y testimonios de pacientes que han reportado que la alteración en la relación órgano-emoción rompe el equilibrio del cuerpo, produciendo enfermedades.

“En esta propuesta abordamos las mismas emociones que en la IE, pero en lugar del dolor de pérdida estudiamos la angustia o ansiedad”, acotó.


“La idea es que así como aprendimos a hablar, leer y escribir, sepamos qué pasa en nuestro cuerpo cuando se expresa cualquiera de estas emociones. Si identificamos nuestros estados de ánimo nos podremos acercar a ellos, lo que puede ir desde hacer consciente la emoción y valorar la situación en la que se presenta, hasta expresarla de manera positiva”, señaló.

Para ello, abundó, aplicamos el enfoque sistémico, de reconocimiento personal y de los ancestros, trabajo corporal, junto con microgimnasia, entre otras herramientas. A través de éstas, se conduce a la persona para que haga contacto con esa emoción, la maneje, sienta y aprenda a expresarla.

“Una de las principales razones por las que deberíamos ser emocionalmente inteligentes es porque la emoción está directamente relacionada con los órganos en el cuerpo, y si no sabemos manejarlas, generamos o agravamos buena parte de nuestros padecimientos”, recalcó.

Además, agregó, esta condición también beneficia la forma que tenemos de relacionarnos y convivir con otras personas.

“Esto es importante porque hasta hace poco no se daba importancia a las emociones; sobre todo en una cultura como la nuestra, en la que no se permite expresar algunos sentimientos. Por ejemplo, para las mujeres está bien mostrar tristeza con llanto, pero para los hombres, es más valorado manifestar ira”, refirió.
Rivera señaló que es importante ser emocionalmente inteligentes para prevenir padecimientos y que tanto los enfermos como la población en general tengan calidad de vida, porque se ha incrementando la aparición, desde edad temprana, de males que antes eran considerados exclusivos de los adultos, haciendo que éstos se conviertan en crónicos y degenerativos.

Boletín UNAM-DGCS-503


Ciudad Universitaria.

14:00 hrs. 25 de agosto de 2010

viernes, 20 de agosto de 2010

EL ARTE DE VIVIR

GASPAR HERNÁNDEZ 15/08/2010

No existen fórmulas mágicas. Cada persona debe encontrar su particular camino para conocer y gestionar sus emociones y sus sentimientos para conseguir vivir mejor.
 
 
Charles Chaplin escribió que la vida es tan corta que solo nos alcanza para ser amateurs. Esta afirmación también se puede aplicar al llamado arte de vivir. Cuando ya vamos aprendiendo, la función se termina. No hay recetas mágicas, y cada persona sabe en qué consiste su particular modo de alcanzar ese arte. Los grandes filósofos se han ocupado de ello. Y, por supuesto, los psicólogos. En este artículo nos centraremos en la gestión de las emociones y los pensamientos.
 
 
Porque, como escribí en el libro El oficio de vivir bien (Aguilar), con miedo, enfado o envidia (o con dolor de muelas) difícilmente podemos tener la percepción subjetiva de estar viviendo bien. Lo mismo sucede si estamos en una playa paradisiaca tomando el sol y enfurruñados con la pareja, o pensando en el trabajo que nos espera en septiembre. El arte de vivir pasa necesariamente por observar, y cuidar, lo que pensamos y sentimos.
 
Felicidad Interior Bruta. Los países, y sobre todo en tiempos de crisis, miden lo bien o lo mal que vivimos por la situación económica. Pero como afirma el filósofo Jordi Pigem, el producto interior bruto solo mide transacciones económicas, y sabe muy poco del auténtico bienestar de las personas. “Desde hace décadas existen indicadores menos reduccionistas, que miden el bienestar no solo a través del flujo de dinero. Pero hay muy pocos. Por ejemplo, en Bhutan identifican tres venenos en nuestras vidas: la codicia, la hostilidad y la ignorancia (en el sentido de confusión mental). Estos tres venenos han crecido en el mundo materialista, hasta encontrarlos hoy institucionalizados en nuestros sistemas económico, político, y mediático”, afirma en su libro La buena crisis (editorial Kairós). Según Pigem, un progreso en la generosidad, la solidaridad y la sabiduría contribuirían a pasar de una sociedad basada en el crecimiento económico a otra basada en el crecimiento vital.
 
¿Por dónde empezar? Por la persona. Por la educación y por la gestión emocional. Según el psiquiatra Claudio Naranjo, “la educación actual solo se ocupa de la mente racional, práctica, instrumental, como si fuéramos solo eso. Se crean seres egoístas y prácticos que no tienen una dimensión del goce de la vida. No parece legítimo educar para la felicidad. Si se calculara el precio de la infelicidad que se crea, se vería lo antieconómica que es nuestra educación”.

Algunas cifras de esta infelicidad: en 2020, según la Organización Mundial de la Salud, la depresión será la segunda enfermedad más extendida, superada solo por enfermedades cardiovasculares. El suicidio es la primera causa de muerte entre los jóvenes. El estrés, la ansiedad y la depresión son la segunda causa de baja laboral en España.
 
Bienestar emocional. El arte de vivir empieza por una correcta gestión de las emociones. En Occidente nos hemos fijado en el desarrollo intelectual de las personas, pero no en el desarrollo emocional. Nunca es tarde para cambiar nuestros patrones emocionales. ¿Cómo? Según la filósofa Elsa Punset, con el viejo conócete a ti mismo de los griegos. “Aunque ellos no nos decían cómo. Se trata de conocer y gestionar nuestros mecanismos emocionales. Es decir, lo contrario a la represión emocional que hemos ejercido hasta ahora”.
 
Afirma el doctor Mario Alonso Puig que una emoción es un fenómeno físico en el que se producen una serie de cambios fisiológicos que afectan a nuestras hormonas, a nuestros músculos y a nuestras vísceras. Estos cambios tienen una duración limitada a minutos, o, como mucho, a algunas horas. “Digamos que una vez que el elemento interno (un pensamiento angustioso) o externo (un insulto) han pasado, la reacción emocional que se ha desencadenado poco a poco va remitiendo hasta que volvemos al estado en el que nos encontrábamos antes de que el pensamiento o el insulto se produjeran”. El problema es que si esa emoción se reprime, se puede convertir en un estado de ánimo, que puede durar meses o años.
 
 
“De alguna manera”, afirma el doctor Mario Alonso Puig en su libro Reinventarse (Plataforma), “nos quedamos como congelados en un tipo de emoción, hasta el punto de que llegamos a identificarnos con ella, casi como si formara parte de la realidad que somos”. Y hay estados de ánimo que aportan ventajas, y otros que son muy disfuncionales y nos generan un enorme sufrimiento.

 
Un ejemplo: la ira. La ira es como un cubo lleno de agua sucia. Cuando nos enfadamos, o bien lanzamos el oscuro contenido de ese cubo a la cara de quien nos ha provocado la ira, o bien callamos, de modo que nos lo lanzamos encima. Lo ideal sería lanzar el agua sucia a un terreno neutro; practicando deporte, por ejemplo. Y después, cuando estemos ya tranquilos, expresar al otro cómo nos hemos sentido, con asertividad. Por eso no es recomendable escribir e-mails cuando estamos enfadados. Así se estropean muchas relaciones interpersonales.
 
  
Gestión de los pensamientos. Nadie nos ha enseñado a gestionar nuestros pensamientos. Tenemos cada día entre 40.000 y 60.000 pensamientos y a la mayoría les hacemos caso. El arte de vivir también es incompatible con los pensamientos obsesivos sobre el pasado o futuro. Afirma Miriam Subirana, profesora de meditación, que el pasado, en gran medida, nos impide ser libres. “Vivir del recuerdo es no gozar plenamente del presente. Vivir del recuerdo nos debilita. Es como ser un enchufe que se conecta a una toma de corriente por la que no pasa la corriente. Vamos perdiendo nuestra energía. Queremos revivir una experiencia que ya pasó, y finalmente nos sentimos decepcionados y con un gran desgaste emocional y mental”.
 
 
Todos los sabios orientales coinciden en que el arte de vivir se basa, en buena medida, en nuestra conexión con el momento presente. La mente tiende a ir hacia el pasado y el futuro. Y muchos de los pensamientos sobre el futuro son proyecciones negativas, como el miedo, que normalmente no sirve para nada (aunque a veces es amigo de la prudencia).

El miedo tiene una base biológica; es una emoción que nos ha ayudado a evolucionar, porque nos alerta de los peligros. Pero en nuestra sociedad es excesivo: se trata de reconducirlo. Cuanto más pensamos en el miedo, más fuerza le damos.
 
Empieza en la mente. “El sufrimiento creado por uno mismo es fundamentalmente una fabricación de la mente”, afirma uno de los más celebrados maestros de meditación tibetanos de la nueva generación, Yongey Mingyur Rimpoché. En su libro La dicha de la sabiduría (Rigden Institut Gestalt) cuenta cómo un alumno empezó a analizar su propia ansiedad, y comenzó a ver que el problema no estaba en el trabajo, sino en lo que él pensaba de su trabajo. “Poco a poco”, dice el alumno, “empecé a darme cuenta de que la esperanza y el miedo no eran más que ideas que flotaban en mi mente. En realidad, no tenían nada que ver con mi trabajo”. Ese cambio de perspectiva transforma nuestra realidad. “Cuando estoy angustiado, puedo observar esos impulsos y ver que tengo una elección. Y si elijo observarlos, aprendo más sobre mí mismo y sobre el poder que tengo para decidir cómo reaccionar a los acontecimientos de mi vida”.
 
Podemos elegir siempre cómo reaccionar ante pensamientos y emociones. Pero hace falta entrenamiento. (Ojalá meditación y gestión emocional se enseñen en las escuelas). El psiquiatra Víctor E. Frankl, que fue una de las víctimas de Auschwitz, afirmaba que a la persona se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas: “La elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias”. A menudo no podemos elegir los hechos, pero sí el cómo enfrentarnos a estos hechos.
 
Según el budismo, la mayor parte del sufrimiento es creado por uno mismo. Afirma Yongey Mingyur Rimpoché que este sufrimiento es fundamentalmente una fabricación de la mente, pero que no es menos intenso que el sufrimiento natural: “En realidad puede ser bastante más doloroso”. Este sufrimiento se puede expresar en forma de historias que nos contamos a nosotros mismos, a menudo incrustadas en lo más profundo de nuestro inconsciente, según las cuales no somos suficientemente buenos, ricos o atractivos, o nos falta algún tipo de estabilidad.
 
La meditación nos permite observar los pensamientos y las sensaciones asociadas a este sufrimiento. Al hacerlo, se desvanecen. El mundo que nos rodea, nuestro cuerpo, nuestros pensamientos y sentimientos están en constante cambio. En términos budistas este cambio se conoce como impermanencia. Aceptar que todo es impermanente y no aferrarnos a las cosas ni a las personas es uno de los pilares del arte de vivir, según el budismo. Ni un solo maestro oriental defendería que el arte de vivir consiste en adquirir posesiones –en tener–, sino en ser. Casi nada de lo que nos ha proporcionado felicidad lo hemos logrado con dinero.
 
LIBROS Y CLAVES

  • Reinventarse, de Mario Alonso Puig. Editorial Plataforma.
  • La dicha de la sabiduría, de Yongey Mingyur Rimpoché. Editorial Rigden Institut Gestalt.
  • El oficio de vivir bien, de Gaspar Hernández. Ed. Aguilar.
 

sábado, 14 de agosto de 2010

MERECES LO QUE SUEÑAS - EL ARTE DE LA RELAJACIÓOOMMM...



EL ARTE DE LA RELAJACIÓN


Técnicas imprescindibles para cambiar positivamente tu vida


"Somos un poco más nosotros mismos durante el sueño; el sopor del cuerpo no parece sino que sea el despertar del alma. Representa la ligazón de los sentidos, pero también la libertad de la razón; nuestras concepciones, al despertar, no alcanzan a las fantasías de nuestro sueño". (Thomas Browne, Religio Medici)

Es muy importante que aprendas a relajar tu cuerpo y tu mente. Cuando el cuerpo está tranquilo, libre de tensiones innecesarias, puede trabajar mucho mejor y sin un grave dispendio de energía. La relajación es un estado de ausencia de tensiones.

Es fácil de aprender porque en realidad, relajar el cuerpo, no requiere el menor esfuerzo sino todo lo contrario. Queremos decir que el arte de relajarse es, sencillamente, comprender que cuando queremos descansar toda tensión muscular es inútil.

Para formarse una imagen de lo que es relajarse conviene que tires un abrigo o un vestido sobre tu cama. Obsérvalo al caer y mira como queda sobre el colchón tal como cayó, sin realizar el menor esfuerzo para sostenerse. ¿Te has quedado con la imagen?

Cuando trates de descansar tu cuerpo sobre la cama o en un sofá imagina que es el abrigo o el vestido. Abandónate al mullido encanto del colchón o del almohadillado de tu sillón.

Muchas personas piensan que es difícil relajarse. Viven en continua tensión y, por otra parte, ni en la escuela, ni en casa, ni en la universidad nos enseñaron la manera de hacerlo. Así no es extraña la enorme cantidad de dolores y malestares que acumulamos con los años.

Hay ciertas personas que les da, literalmente, pánico relajarse. Hemos estudiado a tales personas. Cuando duermen sus cuerpos parecen tablas. En general, no descansan bien y están llenas de preocupaciones y dolencias diversas. ¿por qué les da miedo lo que debería ser una sensación enormemente gratificante y placentera?. Porque se han formado un programa mental que identifica la quietud y la relajación con la muerte. Si, así es, aunque te parezca ridículo. Sienten la compulsiva necesidad de sentir sus cuerpos y les parece que relajarse es abandonar su organismo. Tienen miedo hasta de dormir. Son casos patológicos y es difícil ayudar a estas personas porque no desean pensar de otra manera.

La relajación es agradable, placentera, gratificante y sinónimo de descanso y bienestar. Para ti es muy importante porque un cuerpo relajado puede funcionar mejor, recuperarse, armonizarse y curarse. No existe estado más propicio para la curación del cuerpo, el descanso y la investigación onírica que la tranquila relajación. Por eso vamos a ayudarte a relajar. Pronto tendrás la satisfacción de haber dado un paso más en aras de tu equilibrio físico y psíquico.

No te olvides: relajarse es abandonar hasta la intención de hacer algún esfuerzo físico. Para relajarse simplemente hay que hacer NADA. Piensa en el abrigo o el vestido.

Te sugeriremos que observes, estos días, cómo caminas, cómo te sientas, cómo trabajas. Trata de darte cuenta de la cantidad de músculos que utilizas innecesariamente. ¿Sabes la cantidad de energía que desperdiciamos cada día en tensiones musculares inútiles?, ¿podrás hacerte una idea de lo que tu cuerpo podría conseguir si pudiera utilizar esa energía para algo útil? Conviértete en observador de tu propio cuerpo. Detecta las fugas de energía. Trata de hacer las actividades cotidianas usando sólo los músculos necesarios.

RELAJÁNDOSE... escena 1, toma 1... ¡ACCIÓN!

Ahora realizarás tu primer ejercicio sentado en un agradable sillón. Ponte cómodo y cierra los ojos. Presta atención a tu cara. Normalmente, el que relaja su cara podrá relajar todo su cuerpo. Por eso vamos a fijarnos en las tensiones que acumulamos en la cara. Haz todos los gestos y carantoñas que se te ocurran. Cuando hayas movilizado todos los músculos de la cara pon tus dos manos sobre ella y siente como este acto te tranquiliza. Respira hondo, suavemente. Deja tus manos caer sobre el regazo e imagina que tu cara es de goma. La tensión se va disipando y se borran las arrugas, se estiran los músculos por efecto de la gravedad. La expresión forzada de la cara se difumina, se borra... hasta que sien tas que toda la tensión de tu cara ha desaparecido. Ahora tu rostro ha rejuvenecido, está sereno, tranquilo y esa paz la sientes por todo el cuerpo.

LA SONRISA DE LA PAZ

Cuando tu cara esté relajada pondrás en práctica una experiencia que te proporcionará una sensación especialmente placentera. Con los ojos cerrados moverás ligeramente los músculos que nos hacen adoptar el gesto de la sonrisa. Sonríe ligeramente, aunque no tengas ganas. Cuando hayas formado en tu rostro una sonrisa, respira hondo para que tu sonrisa inunde todo tu cuerpo y baña todas sus células. Respira tres veces llenando cada parte de tu cuerpo con esa sonrisa. Si lo haces no necesitarás que te demos ninguna explicación más. Ese será nuestro secreto.

TRUCOS PARA APRENDER A RELAJARSE

Te vamos a explicar unas cuantas técnicas para aprender a relajarse. Posiblemente alguna te parezca más interesante que las otras o se adapte mejor a tu carácter. Experimenta con ella; cuando sepas relajar tu cuerpo no precisarás de ningún tipo de ejercicio especial. Para aprender a relajarse no es necesario un tiempo definido de aprendizaje. Puedes saber cómo de manera inmediata. Cuando te des cuenta de lo que te impide hacerlo, todo estará resuelto.



EJERCICIO 1: Acostado, sentado o como mejor te encuentres, comienza imaginando una energía de color azul, muy agradable, que envuelve tu cara. Esa energía envuelve tu rostro y penetra hacia adentro proporcionándote una gran sensación de bienestar. Deja que esa energía azul relaje toda tu cara y tu cabeza. A continuación continúa imaginando esa energía envolviendo y penetrando cada parte de tu cuerpo: cuello, hombros, brazos, manos, pecho, espalda, abdomen... hasta los pies. Sigue tu propio ritmo, no tienes prisa. Finalmente imagina todo tu cuerpo envuelto en esa relajante luz azul. Experimenta el descanso que te proporciona. Permanece en ese estado de relajación el tiempo que quieras. Nota como tu cuerpo se encuentra feliz y descansando.



EJERCICIO 2: Especial para imaginativos y juguetones. Imagina que tu cuerpo es una gran fábrica. En todo tu cuerpo trabajan frenéticamente miles y miles de enanitos. Ahora tú determinas que es tiempo de descansar. Decides que todos esos pequeños trabajadores han de abandonar sus puestos de trabajo para que tu fábrica repose. Empieza desde la cara y visualiza cada parte de tu cuerpo, como en el ejercicio anterior. Ordena a esos enanitos que se retiren, que dejen de trabajar y, a medida que lo hacen observa cómo tus músculos se relajan, las tensiones desaparecen. Puedes hacer que se reúnan todos alrededor del ombligo donde unas naves espaciales llevarán a esos miles de obreros a sus casas, lejos de tu cuerpo. Si prefieres el transporte terrestre imagínalos abandonando tu cuerpo a pie o en los vehículos que quieras. Cuando se retiran de sus puestos de trabajo la fábrica (tu cuerpo) queda en paz, relajado, en silencio, en armonía.



EJERCICIO 3: Se trata de imaginar la circulación sanguínea. Una de las curiosas virtudes de la imaginación es que cuando dirigimos la atención a una parte de nuestro cuerpo la circulación sanguínea en esa área se incrementa. Imagina tu cara y la sangre circulando por ella. Imagina cada una de las partes de tu cara (no tenemos prisa). Ve tus ojos, imagina cómo llega la sangre a ellos. Cuando lo hagas notarás un agradable calorcito y una sensación de relajación y descanso. Imagina parte por parte tu cuerpo viendo como circula la sangre entre cada músculo y cada órgano. Llega, así, a tus pies. Todo tu cuerpo estará relajado. Verifícalo. Si alguna parte se ha vuelto a tensar mientras tanto dedícale un poquito de atención y problema resuelto. Ahora tu cuerpo descansa feliz.


EJERCICIO 4: En primer lugar corta unas pocas hebras de un ovillo de lana. Cuando tengas unas cuantas, de igual longitud, coge un extremo con una mano y el otro con la otra mano. Sitúa las hebras, tensas, en posición vertical. Ahora suéltalas por el lado que está abajo. Las hebras permanecerán colgadas desde la mano que las sujeta por arriba. Sólo que ahora parecen estar relajadas, ya no están tensas. Quédate con esta imagen. Realizarás el recorrido que te es familiar por todo tu cuerpo, desde la cara hasta los pies. Imaginarás que cada uno de los músculos que puedas identificar (no importa la precisión con que lo hagas) son hebras de lana. Están tensos. Suéltalos por uno de sus extremos como hiciste con la lana hasta verlos relajados. La imagen de las hebras musculares sueltas evocará el estado de relajación. Siente como se "sueltan" las fibras musculares de todo tu cuerpo. Permanece relajado unos minutos o todo el tiempo que quieras.



EJERCICIO 5: Este ejercicio se basa en un fenómeno fisiológico muy interesante. Tú sabes que todo tu cuerpo está cubierto de piel. La piel, a su vez, posee millones de pequeños poros que comunican el exterior con el interior. Inicia tu recorrido desde la cara. Imagina que los poros de tu piel se hacen más y más grandes. La piel da de sí, se distiende, se afloja, los poros crecen y crecen. Cuando termines tu recorrido por el cuerpo parecerás (en tu imaginación) una especie de queso gruyere. Un saco de piel cedida, floja, relajada. Naturalmente tu piel, en realidad no cederá ni un milímetro. Pero al imaginar esto actúas sobre las terminaciones nerviosas que van a producir el milagro de la relajación. Es fantástico. Pruébalo. Luego piensa que el aire entra y sale por esos poros gigantescos como en una esponja. Imagina que respiras con cada uno de esos grandes poros y el aire circula por el interior de tu cuerpo. Experimentará una gratísima sensación de bienestar.

Ahora ya tienes ideas para trabajar. Aprende a relajarte y nunca te arrepentirás de haberlo hecho.

UN PASO MÁS... RELAJA TU MENTE

Los ejercicios anteriores utilizan la atención y la imaginación. Cuando se realizan como un juego, una diversión más que una disciplina, hacen que nuestra mente se evada de las preocupaciones cotidianas que nos tensan, nos preocupan o desequilibran.

Cuando tu cuerpo esté relajado puede concentrar su atención en una buena música, una música relajante que previamente habrás elegido y puesto en tu equipo. Sumérgete en la música como la abejita en la flor. Deja que tu cuerpo y tu psique vibren con cada nota, con cada silencio. La música es una especie de don divino. Sana nuestro cuerpo y nuestra mente. Esta es la mejor práctica de relajación mental que te podemos sugerir. Imagina que la música penetra en ti por los pies, se expande por todo tu cuerpo, lo armoniza y sale en forma natural por cada poro de la piel. Comprende que el poder de la imaginación y la música hacen verdaderos milagros. La auténtica felicidad, a veces, está en las cosas aparentemente pequeñas.


Si no puedes escuchar música (cosa rara si tienes un ordenador), contempla un bello cuadro, una lámina, dibujo, foto o pintura que te inspire agradables sentimientos. Mírala con los ojos abiertos y luego, alternativamente, con los ojos cerrados, sintiendo que los colores y la imagen penetran y bañan todo tu cuerpo.

Hay quien prefiere vocalizar, mentalmente, algún sonido elemental. Puedes utilizar el famoso OM hindú. Ocupa toda tu mente con este sonido mental alargando el sonido de sus letras, así: oooooooooooooooommmmmmmmmmmm. Deja que en todo tu cuerpo resuene esta sílaba. Observa todos los beneficios que puedes obtener con sólo unos minutos de práctica.


En: http://www.onironautas.org/practicas_tecnicas_relajacion.html

viernes, 6 de agosto de 2010

NO DESPERDICIES EL AGUA DE LLUVIA

Cosechar el agua de lluvia es una inteligente y antiquísima práctica que en nuestros días todavía no es frecuente. Sin embargo, el cambio climático nos situará en escenarios donde las sequías y las lluvias torrenciales podrán alternarse. Las casas que estén equipadas con un sistema más o menos simple de recogida de la lluvia podrán ahorrar en la factura, soportar las probables restricciones en el suministro de agua durante el verano y hacer un uso sostenible de un recurso limitado. Los barriles llenos de agua de lluvia permiten regar el jardín, llenar la cisterna del baño o suministrar agua al lavavajillas. Por otra parte, el aprovechamiento del agua de lluvia ayuda a conservar las reservas de los acuíferos.

El sistema más completo y eficiente consta de un gran depósito subterráneo que está conectado a la instalación de fontanería de la casa, pero unos simples barriles de plástico pueden conservar una cantidad interesante de agua para usos muydiversos.

ELEGIR LUGAR Y DEPÓSITO

El primer paso consiste en elegir el lugar para instalar el depósito o depósitos. Lo normal es colocarlo debajo de un desagüe procedente o bien del tejado o bien de la terraza, si es posible en la cara orientada hacia norte para que no se caliente con la energía del sol. Hay que fijarlo muy bien sobre una superficie perfectamente plana. Por ejemplo, podemos colocarlo sobre un par de bloques de hormigón.

Hay que considerar la estética. En el mercado hay depósitos con forma de aljibe de cerámica o de barril de madera. Otros aspectos son la capacidad y el presupuesto. Se considera que, para recoger menos de 4.000 litros, el material preferible es el polietileno. Por otra parte, debe ser opaco para inhibir el crecimiento de algas.

Los que más frecuentemente se instalan sobre el suelo o en terrazas contienen unos 250 litros de agua y cuestan en torno a los 100 euros. La opción más barata es dirigirse a fábricas de productos alimentarios –yogures, bollería…– y pedir algunos de los depósitos donde reciben los ingredientes.

Si se desea enterrar el depósito, hay que comentarlo con el proveedor porque necesita refuerzos para soportar las dilataciones y contracciones del terreno debidas a los cambios estacionales de temperatura.

En sólo una hora de lluvia con intensidad media, se puede llenar el depósito con la capacidad mencionada. Para recoger cantidades mayores, simplemente hay que conectar barriles nuevos mediante tubos.

Existen varias fórmulas para estimar el tamaño del depósito si se desea maximizar el aprovechamiento: cada 2,5 cm de lluvia sobre un tejado de 100 m2 representa unos 2.400 litros de agua, o más sencillo, cada milímetro de lluvia sobre un metro cuadrado de superficie deja un litro de agua. Según el tamaño del depósito que deseemos colocar o el volumen de necesidades que deseamos cubrir, diseñaremos el sistema para recoger todo el agua que corra por el tejado o sólo una parte.

Para conducir el agua hasta el barril o barriles, es necesario modificar el bajante, bien alargándolo o bien acortándolo y haciéndolo entrar en el depósito. En las ferreterías se encuentra todo el material necesario. Los canales de desagüe de plástico son los más fáciles de manipular.

Filtro de agua

Es importante que el agua almacenada se mantenga limpia. Para ello se puede colocar una rejilla metálica en la parte alta del bajante, en el tejado, para que retenga las hojas, y un filtro en la entrada del depósito.

Para elaborar este filtro, cuya misión es evitar que el depósito se convierta en un nido de mosquitos y otros insectos, se puede cortar con una sierra caladora la parte superior de un cubo de pintura de 10 litros, de manera que obtendremos un cilindro de unos 12 cm de altura. En la tapa se practica un corte a la medida de la salida del desagüe, que se encastará unos cuantos centímetros. La parte abierta del filtro se introducirá unos dos centímetros en un agujero del mismo diámetro, practicado en la tapa del depósito. Dentro del cilindro dispondremos una malla fina de nailon, que sólo dejará pasar el agua. Después de cada tormenta, sólo habrá que quitar la tapa del filtro y limpiar la red.

A unos 5 cm del fondo del depósito, practicaremos un agujero de unos 2 cm de diámetro donde instalaremos el grifo de vaciado. Puede estar dotado de una rosca para manguera. Existen barriles que ya llevan incorporada la salida de agua.

Instalando además una sencilla bomba eléctrica y las conducciones necesarias, se puede llevar el agua desde el depósito a la cisterna del baño o la lavadora. Así se evita el despilfarro innecesario de agua potable.

Por otra parte, en la parte alta del depósito, hay que hacer otro orificio donde se acoplará un tubo que conecte con el desagüe general. Por ahí rebosará el agua cuando el depósito esté lleno.

Existen depósitos pluviales que incorporan el filtro, la bomba –específica para el agua de lluvia y de alta eficiencia energética– así como el grifo y la salida de rebosamiento.

Utilizando el agua

Es un agua ideal para el riesgo de plantas y huertos porque no contiene cloro y es blanda, con pocas sales minerales.

Puede utilizarse para la limpieza de la casa o de coches. Como es un agua blanda, hace falta una cantidad menor de detergentes.

También es útil para ducharse en verano o construir fuentes refrescantes.

Incluso puede beberse. Sólo hace falta tratar el agua con un sistema de potabilización (es una obligación legal). El basado en la ósmosis inversa ofrece una calidad excelente y un precio asequible. Otros sistemas son la destilación (en verano puede recurrirse al sol como fuente de energía limpia y gratuita) y los filtros cerámicos.

Si se considera la posibilidad de beber el agua que hemos recogidos, el depósito debe estar diseñado para contener alimentos, porque el interior viene adecuadamente tratado.

Cómo cuidar y filtrar el agua

RESIDUOS CONTAMINANTES

Con el agua de lluvia pueden acumularse excrementos de aves, restos de animales muertos, metales pesados y otras partículas contaminantes, sobre todo si la recolecta se hace en la ciudad. Es importante saberlo para dotar el barril con un buen filtro. Por otra parte, hay que realizar un mantenimiento periódico. El depósito tiene que poder abrirse para que pueda ser limpiado fácilmente.

PRIMERA LLUVIA

El filtro entre el bajante y el depósito permite retener la suciedad de la primera lluvia con toda la suciedad del tejado después de una temporada seca. También se puede desviar la primera lluvia hacia el desagüe general, sin pasar por el depósito. Una manera de obtener el agua más limpia del depósito es instalar un flotador para sostener la manguera que sacará el agua unos centímetros por debajo de la superficie.

HELADAS

En los climas fríos, hay que tener en cuenta la posible congelación del tanque. Por eso, en invierno, debe quedar siempre libre el diez por ciento de la capacidad. Para ello se colocará la salida de rebosamiento a la altura apropiada.

ACUÍFEROS

La lluvia se filtra a través de la tierra y renueva los acuíferos. Si se capta el agua de lluvia y se desvía directamente a los colectores municipales, el ciclo del agua puede verse afectado. En cambio, si la lluvia cosechada se emplea para regar regulamente, se contribuye a la estabilización de los ríos y proporciona una recarga sostenida de los acuíferos. Los jardineros debieran ser los principales promotores de los depósitos de agua pluvial, sobre todo en los climas templados y secos.

Por Manuel Núñez y Claudina Navarro



En: revista integral http://www.larevistaintegral.com/4920/no-desperdicies-el-agua-de-lluvia.html