miércoles, 27 de enero de 2010

Trucos para cuidar la mente

Demasiadas veces se relaciona la madurez con la pérdida de facultades mentales. Pero, especialistas en el funcionamiento del cerebro como Tony Buzan aseguran que no tiene por qué ser así.

Las pruebas de coeficiente intelectual que comparan el rendimiento de mayores y jóvenes suelen dar una puntuación más alta a estos últimos, por una simple cuestión de entrenamiento: los estudiantes están más habituados a resolver pruebas de este tipo que los que dejaron la escuela o la universidad hace varias décadas.

Sí es cierto que un cerebro joven tiende a resolver los ejercicios con más rapidez que uno adulto. Pero eso no es necesariamente negativo, ya que la lentitud está motivada por una experiencia que ha enseñado a la persona a filtrar más posibilidades antes de llegar a una respuesta.

A partir de cierta edad, sin embargo, un cerebro apelmazado por una actividad sedentaria, con muchas horas frente al televisor, empieza a ralentizarse y a tener problemas de memoria. Así como a los pacientes con una larga hospitalización les cuesta volver a caminar, porque han perdido tono muscular, también las facultades intelectuales requieren un entrenamiento diario. Para lograrlo, vamos a cuidar de nuestro centro de operaciones con un plan de antiaging.

Las monjas de Mankato

“Una mente perezosa es el taller del diablo” (Proverbio)

En su manual, Tu cerebro más joven, Tony Buzan pone como ejemplo de longevidad intelectual una comunidad de monjas de un recóndito lugar de Minnesota (EEUU) llamado Mankato. Desde hace tiempo interesa a los investigadores del envejecimiento cerebral, ya que muchas de estas mujeres superan los 90 años y hay una cuantas centenarias, la mayor parte de ellas con una asombrosa agilidad mental. Una monja de esta comunidad, Marcella Zachman, fue portada de la revista Life porque impartió clases hasta los 97 años. Otra hermana, Mary Esther Boor, no se jubiló de su trabajo hasta los 99 años.

El profesor David Snowdon, de la Universidad de Kentucky, investigó por qué entre estas mujeres hay un índice de demencia senil y de otras enfermedades mentales muy inferior a la media. La respuesta es que las monjas de Mankato hacen todo lo posible para mantener la mente ocupada en su vida cotidiana. Compiten en concursos, resuelven pasatiempos y mantienen debates, además de escribir en sus publicaciones, dirigir seminarios y dar clases. Según Snowdon, el estímulo diario revitaliza los conectores del cerebro, que tienden a atrofiarse con la edad, haciendo que se ramifiquen y creen nuevos vínculos.

Estudiosos del cerebro humano han demostrado que la red neuronal del cerebro nunca es la misma, ya que, dependiendo de nuestra actividad, fortalecemos unas conexiones a la vez que debilitamos otras. Cada experiencia enciende su propio patrón de neuronas, por lo que el mapa cerebral cambia sin cesar.

Ésa es la buena noticia: puesto que el buen estado de los circuitos del cerebro depende de lo que hacemos con él, podemos evitar la pérdida de facultades mentales tonificando nuestra materia gris con retos y estímulos de calidad.

La regla de las 10.000 horas

“Lleva mucho tiempo llegar a ser joven” (Pablo Picasso)

En un libro del que se ha hablado mucho recientemente, Fueras de serie, Malcolm Gladwell postula la regla de las 10.000 horas. Según las estadísticas recogidas por el autor, es el tiempo que necesita aplicarse a una misma actividad cualquier persona para alcanzar la maestría.

Contrariamente a lo que se cree, el cerebro de un genio no es diferente del de alguien común y corriente, tal como se comprobó en la disección del de Einstein. Todos tenemos más talento para unas disciplinas que para otras, pero lo que distingue a la persona brillante del resto son esas 10.000 horas que ha dedicado a una misma cosa, sea el violín, la informática o la gestión de un negocio.

Esta regla también se aplica al rendimiento del cerebro. Según los neurólogos, cuando lo mantenemos ocupado a través de la lectura, la creación artística o el juego, aumenta la llamada memoria automática, que es la que nos permite hacer cosas sin pensar en ellas. Es el caso del ajedrecista que, en los primeros compases de la partida, mueve sus piezas sin tener que cavilar. O el de un pianista de nivel que interpreta una compleja partitura mientras habla con alguien. Su esfuerzo y constancia les han procurado un seguro de vida para sus facultades intelectuales que operan, incluso, sin que intervenga la conciencia.

Algunos ejemplos de que la agilidad mental no está reñida con la edad fueron Miguel Ángel, que dio luz a sus mejores obras de los 60 a los 89 años, hasta su último día de vida; Goethe terminó su obra maestra, Fausto, a los 82 años. Y un escritor más cercano a nosotros, José Saramago, sigue manteniendo a los 87 años una más que envidiable actividad literaria. Su secreto tiene dos ingredientes básicos: trabajo e ilusión.

Las 7 claves de un cerebro joven

“Envejecer es un mal vicio que no se pueden permitir los que andan muy ocupados” (André Maurois)

Como no todo el mundo tiene tiempo o ganas de escribir novelas o de tocar el violín, vamos a ver las claves para mantener el cerebro joven a cualquier edad. Según el divulgador William Speed, hay siete cosas que todo el mundo debería hacer para que su centro de operaciones no vea menguado su rendimiento:

1. Ejercicio. Según los especialistas en terapias antiaging, el mejor tonificador del cerebro son las zapatillas de deporte, ya que mejora el ritmo cardiaco y, por tanto, la circulación de la sangre. Un cerebro bien irrigado mantiene en buen estado las conexiones entre las neuronas, que son esenciales para el pensamiento. Por tanto, el ejercicio suave suministra más sangre y oxígeno a nuestro tejido cerebral, evitando que se deteriore.

2. Buena alimentación. El consumo de alimentos ricos en antioxidantes –frutas y verduras, legumbres, frutos secos, té verde– no sólo ayudan a prevenir el cáncer, sino que neutraliza los temidos radicales libres que envejecen el cerebro. Una dieta demasiado grasa, además, puede derivar en presión arterial alta, diabetes, obesidad o colesterol, los cuales dificultan el riego sanguíneo también en el cerebro.

3. Aprender siempre. Aunque nuestra materia gris empieza a envejecer a los 30 años, un aprendizaje constante permite mantener la agilidad. Para ello debemos procurar a la mente ejercicios y nuevos desafíos.

4. Mantener la calma. Jeansok Kim, un investigador de la Universidad de Washington, asegura que el estrés puede dañar los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. En especial, el estrés crónico debilita la región del cerebro denominada hipocampo, donde se forma y consolida la memoria.

5. Dormir suficiente. Un estudio llevado a cabo en Harvard, con estudiantes de matemáticas, demostró que un buen descanso nocturno duplicaba la capacidad de los participantes para resolver problemas planteados el día antes. Esto se debe a que, mientras dormimos, el cerebro se mantiene activo y tiene tiempo de sintetizar lo que ha aprendido con anterioridad. La expresión “voy a consultarlo con la almohada” tiene, por tanto, mucho sentido.

6. Reír. El humor estimula la generación de dopamina, una hormona y neurotransmisor que nos hace “sentir bien”. La risa nos ayuda a relativizar nuestras preocupaciones, con lo que evitamos que nuestra mente se ancle.

7. Aprovechar la experiencia. Lo bueno de hacerse mayor es que atesoramos un archivo con millones de situaciones que nos proporcionan criterio. Esta información podemos aprovecharla para afrontar problemas –nuestros o de otras personas– para los que una persona joven no está preparada.

Juegos para el cerebro

“Los seres humanos no dejan de jugar porque envejecen; envejecen porque dejan de jugar” (Oliver Wendell Holmes)

En las farmacias se venden sofisticados complementos vitamínicos para nutrir nuestro músculo pensante, y las tiendas de productos naturales recomiendan ginseng para la vitalidad y gingko biloba para reforzar la memoria. Sin embargo, la mayoría de especialistas coinciden en que el juego es el protector número uno de las facultades mentales. La terapeuta Amber Hensley aconseja incorporar a nuestra rutina diaria alguna de estas actividades para mantener bien lubricada nuestra red neuronal:

• Juegos de mesa como el ajedrez, las damas, el dominó o las cartas, incluyendo los solitarios.

• Puzzles, mecanos y otros juegos de construcción.

• Crucigramas, sudokus, o cualquier pasatiempo.

Para los que se aburren con esta clase de pasatiempos, aprender un idioma es una excelente manera de engrasar todos nuestros circuitos cerebrales, ya que implica ejercitar la memoria, entender nuevas estructuras y sintetizar reglas gramaticales.

Por supuesto, dos actividades como leer y escribir también resultan una gimnasia mental de primer orden, al igual que aprender a tocar algún instrumento musical.

Una actitud optimista será el complemento imprescindible para que nuestro cerebro sea un generador de creatividad en lugar de un pozo de lamentos. Alimentar la curiosidad y celebrar cada día que pasamos en el mundo es todo lo que hace falta para no retirarnos nunca del lado soleado de la vida. Como reza un proverbio irlandés, “nunca lamentes que te estás haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado este privilegio”.

Para mantener la mente fresca

1. Libros

– ‘Tu cerebro más joven’, Tony Buzan (Urano).

– ‘Fueras de serie’, Malcolm Gladwell (Taurus).

2. Películas

– ‘Ahora o nunca’, Rob Reiner (Warner Home).

– ‘Space cowboys’, Clint Eastwood (Warner Home).

Seguir siendo niños

“La única forma de mantenerse joven mentalmente es no dejar nunca de jugar. Independientemente de la edad, debemos vivir como si estuviéramos poniendo a prueba el mundo, es decir, seguir siendo niños. Cuando observamos a grandes artistas como Matisse, Picasso o Miró, entendemos que -en esencia- continuaron haciendo lo mismo que en su infancia: jugar, divertirse, ponerse nuevos retos. Mantener la ilusión cada día y no renunciar a los valores de la infancia es el elixir de la juventud. También para el cerebro, pues en cuanto empiezas a pensar como un viejo ya has perdido la batalla. Por eso es bueno que los abuelos estén cerca de sus nietos y les vean jugar e imaginar. Los niños son nuestros mejores maestros” (Gerard Rosés, pintor).




martes, 26 de enero de 2010

TÚ TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO


Entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a: MOUSSA AG ASSARID,

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!

Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

- ¡Qué turbante tan hermoso...!

- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

- Es de un azul bellísimo...

- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

- ¿Por qué?

- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

- ¿Quiénes son los tuareg?

- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

- ¿Cuántos son?

- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

- ¿A qué se dedican?

- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?

- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..

- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

- Saber eso es valioso, sin duda...

- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...

- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

- ¿Tanto como eso?

- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

- ¿Qué pasó con su familia?

- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

- Y lo logró.

- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

- ¡Un tuareg en la universidad. ..!

- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

- Fascinante, desde luego...

- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

- Qué paz...

- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

En: http://lacomunidad.elpais.com/miradas-con-enfoque/2009/9/8/tu-tienes-reloj-yo-tengo-tiempo

viernes, 22 de enero de 2010

Cura tu cuerpo con los “gestos” de las manos

La técnica de nombre “Mudra” fue diseñada para sanar diferentes tipos de malestares en el organismo; se realizan varias poses con las palmas y los dedos

Por Mario Enrique Sánchez
De10.com.mx - 2010-01-15

Existen diferentes tipos de métodos budistas de sanación alternativos que pueden curar casi cualquier tipo de malestar, sin usar medicamento. La técnica llamada "Mudra" es unoo de ellos.

Se caracteriza por retomar aspectos de la meditación budista y en el yoga hinduista, para conseguir sus objetivos. Funciona gracias a la realización de diferentes poses con las manos, las cuales abren y cierran determinados puntos de energía para sanar al organismo, indica MeditationClub.com.

Si bien, hay algunos "Mudras" que no requieren de las extremidades para realizarse, hay otros que sí. Los sitios Funzu.com e Hispayoga.com publicaron algunos de los más sencillos, así como la explicación de cómo y para que sirve.

Gracias a esta práctica se pueden calmar dolores de cabeza, maleteres en oídos e, incluso, estimular la intuición o paciencia. Basta practicarlos de tres a cinco minutos diarios para conseguir resultados.

Akash Mudra. Se debe hacer con las manos pegadas. Colocar los dedos de la forma como se muestra en la imagen; ayuda a curar dolores en los oídos.

Dhyan Mudra. ¿Te cuesta trabajo concentrarte? Realiza esta pose antes de entrar a juntas, clases o trabajo. Ayuda a despejar la mente e incluso superar algunos sentimientos de depresión.

Hraday Mudra: Esta sirve para tratar problemas respiratorios como gripe o asma.

Jal Mudra. Para purificar la sangre y tratar algún malestar en la piel, se recomienda realizarla dos o tres veces al día.

Ling Mudra. ¿Dolores de cabeza constantes? Realizar este "Mudra" puede ayudar a superarlos e, incluso, eliminar malestares como la fiebre.

Pachan Mudra. Ideal para dolores estomacales y problemas digestivos.

Prithvi Mudra. Para la paz mental y activiación del organismo.

Pran Mudra: Hacer esta pose ayudará a tratar a las personas ansiosas, nerviosas y con dolor en los ojos.

Video de YouTube (Formaciones de Manos)




En: http://de10.com.mx/wdetalle5219.html

martes, 19 de enero de 2010

AZUL Y VERDE DE MILES DAVIS Y ELÍAS NANDINO



Soneto (1937)

El azul es el verde que se aleja
-verde color que mi trigal tenía-;
azul...de un verde, preso en lejanía,
del que apenas su huella se despeja.

Celeste inmensidad, donde mi queja
tiende su mudo velo noche y día,
para buscar el verde que tenía,
verde en azul...allá donde se aleja...

Mi angustia, en horizonte liberada,
entreabre la infinita transparencia
para traer mi verde a la mirada.

Y en el azul que esconde la evidencia:
yo descubro tu faz inolvidada
y sufro la presencia de tu ausencia.

Elías Nandino

En: http://poetazzenblues.blogspot.com/

sábado, 9 de enero de 2010

Alejandro Jodorowsky, Psicomagia - 1ª Parte

Las noticias dicen ahora que recién inicia el 2010, que "La crisis financiera mundial amenaza con crear una generación perdida: UNESCO". Ello significa que en muchos países, los niños no tendrán oportunidad de ir a la escuela y salir de la pobreza. Por ello, recomiendo ver el siguiente video en el que Sánchez Dragó entrevista a Alejandro Jodorowsky.

martes, 5 de enero de 2010

Alimentos y plantas para roncar menos

Aunque su efectividad no está demostrada por completo, algunos alimentos contribuyen a mejorar la capacidad respiratoria

Los ronquidos son un problema que afecta tanto a quien los sufre como al acompañante de cama. En la larga lista de productos y artilugios antironquidos, destacan las populares tiras nasales para abrir las vías respiratorias, las almohadas especiales que "animan" a cambiar de posición si se ronca demasiado, las aspiraciones de vapor o los sprays nasales y enjuagues con aceites esenciales que descongestionan las vías respiratorias y ayudan a roncar menos. Sin embargo, aunque se carece de evidencia científica, algunos alimentos y plantas han demostrado ser eficaces contra los ronquidos, ya que mejoran la circulación sanguínea y la capacidad respiratoria.

Primer paso: perder peso


- Imagen: N1NJ4 -

Los ronquidos se originan cuando el paladar blando y la úvula (conocida de forma popular como "campanilla") bloquean de manera parcial las vías respiratorias mientras se duerme. Las causas son tantas y tan variadas, que poner remedio sólo a una de ellas puede provocar frustración porque, aunque de forma temporal se deja de roncar o se ronca menos, con el tiempo el problema reaparece.

Los expertos aseguran que roncar no es una enfermedad, aunque la falta de tratamiento, si se acompaña de apnea obstructiva (la respiración cesa durante unos segundos), puede provocar serias enfermedades a largo plazo: aumento de riesgo cardiovascular (hipertensión, arritmias) y fuertes cefaleas, entre otras. Las causas más comunes responsables de los ronquidos son la congestión nasal por resfriados o alergias, el agrandamiento de las amígdalas, las deformaciones en la nariz, como el tabique desviado, y el consumo de alcohol.

El exceso de peso también contribuye a que se ronque más; al entrar el aire, la grasa acumulada en la zona del cuello vibra y genera ruido. En España, según la última encuesta nacional de salud (ENS 2006), un 37,8% de los adultos sufre sobrepeso y un 15,6% tiene problemas de obesidad, porcentajes similares a los registrados en la etapa infantil y juvenil (30% de sobrepeso y 13,9% de obesidad).

Muchas personas tienen más peso del considerado saludable para su edad y condición de salud. De la misma manera, son muchas quienes roncan: la mitad de los varones y una cuarta parte de las mujeres. Para la mayoría, el problema de los ronquidos (e incluso el de la apnea) se puede resolver si bajan de peso. El valor añadido de no roncar es que el cuerpo descansa más y ello repercute en una mejor salud y calidad de vida durante el día.

Comer bien para un buen descanso

El acervo popular considera que lácteos, alimentos fritos y chocolate son alimentos que no conviene tomar para cenar porque empeoran la digestión y acentúan los ronquidos. Pero no hay evidencia científica que asocie el consumo de alimentos concretos a un empeoramiento de los ronquidos, pese a que después de una comida copiosa se duerme peor y se ronca más, incluso quienes no acostumbran a hacerlo.

La posibilidad de obtener beneficios mediante el uso de plantas ha dado pie a la invención de distintos remedios sin eficacia demostrada

Las personas afectadas -tanto quien ronca como su acompañante-, tendrán que evaluar si notan mejoría o empeoramiento según el tipo de cena. Aligerar esta comida para mejorar la digestión puede ayudar a atenuar los ronquidos. El tipo, la cantidad de alimentos escogidos para cenar y la forma de cocinarlos afectan a la digestión y a la capacidad de conciliar el sueño.

Conviene ser comedido con las cantidades, con el fin de no saturar el estómago y alargar la digestión, y es preferible cocinar con poca grasa, de manera sencilla (al vapor, hervido, plancha, horno, etc.), prescindir de frituras, no abusar de los condimentos fuertes y picantes y evitar el café. El efecto del alcohol se ha estudiado más. La ingesta de bebidas alcohólicas, sea aguda o crónica, interrumpe el sueño y favorece el insomnio, empeora los problemas respiratorios, aumenta la incidencia y la duración de las apneas obstructivas del sueño e, incluso, las empeora, lo que puede resultar peligroso para quienes ya sufren el trastorno.

Los estudios revelan que el alcohol induce a hipotonía muscular orofaríngea, que provoca que los tejidos del paladar y la parte alta de la faringe estén más blandos y sueltos, vibren al respirar y se genere ruido. Los resultados de un reciente ensayo realizado por la Städtische Kliniken Frankfurt (Alemania), publicado este mes en la revista de la European Federation of Oto-Rhino-Laryngologycal Societies (EUFOS), confirman esta hipótesis y detallan que la ingesta nocturna de alcohol afecta en mayor grado a los individuos roncadores que a quienes no lo son.

El papel de los aceites esenciales

Los aerosoles, colutorios e infusiones con aceites esenciales son una alternativa más para ayudar a dejar de roncar. En un ensayo doble ciego controlado con placebo, los investigadores del Royal Shrewsbury Hospital, en Shrewsbury (Reino Unido), valoraron el uso de una mezcla de aceites esenciales extraídos de distintas partes de plantas (hojas, pétalos, frutos, raíces) ligeramente fragantes y ricas en sustancias volátiles. La selección de vegetales se hizo por sus propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y antivirales, así como por sus posibles efectos para reducir el estrés y la excitación emocional.

La mezcla, a la que denominaron "Helps Stop Snoring" (ayudas para dejar de roncar) contenía "Mentha arvensis" (menta), "Mentha piperita" (menta piperita), "Citrus limonum" (bálsamo de limón), "Eugenia caryophyllus" (clavo), "Melissa officianalis" (melisa), "Pinus mugo pumilio" (pino enano), "Foeniculum vulgare" (hinojo), "Salvia officinalis" (salvia), "Thymus serpyllum" (tomillo), "Cymbopogon vinterianus" (citronella), "Eucalyptys globulus" (eucalipto), "Lavandula angustifolia" (lavanda), "Pistacia lentiscos" (lentisco) y "Pinus sylvestris" (pino silvestre).

Los autores de este proyecto preliminar constataron una reducción significativa de los ronquidos tanto en el grupo de voluntarios que usaron el aerosol (spray) de aceites esenciales y que aplicaron en la zona orofaríngea, como entre quienes emplearon la misma formulación en forma de líquido (colutorio) para hacer gárgaras, en comparación con el placebo. La hipótesis que apuntan es que la fórmula "puede tener una acción antiespasmódica sobre el paladar blando y el área superior de la faringe, al alterar el tono de la musculatura y reducir el aleteo de los tejidos".

La mezcla de aceites esenciales también podría aumentar el flujo de sangre al paladar, causar un aumento moderado de la "rigidez" y, de esta manera, reducir el aleteo de los tejidos que provoca el ronquido. Incluso si la duración de la acción de los aceites es corta, puede ser suficiente para que el acompañante concilie el sueño. Otros estudios al respecto no han argumentado resultados positivos con distintas mezclas de plantas, aunque el denominador común en todos es el pequeño tamaño de la muestra y la corta duración del tratamiento.

La posibilidad de obtener beneficios mediante el uso de plantas ha dado pie a la invención de remedios con diferente formato (desde sprays hasta láminas bucofaríngeas, bucales o nasales) que contienen variedad de aceites esenciales que se desprenden de forma paulatina. La eficacia de uso de estos preparados y mezclas no está demostrada de forma suficiente, aunque los fabricantes garanticen su validez y atribuyan a la composición del preparado supuestas propiedades para reducir los ronquidos al "contraer los tejidos que rodean el paladar blando y la úvula", "descongestionar las mucosas", "facilitar la respiración" y/o "eliminar la mucosidad de las fosas nasales".

REMEDIOS POPULARES


- Imagen: Stasys EIDIEJUS -

Los remedios caseros se suman a los productos que se comercializan con el objetivo de combatir los molestos e irritantes ronquidos. Un truco -para el que no hay comprobación científica- que puede resultar efectivo para algunas personas, es cortar una cebolla en trozos, hervirla durante 15 minutos, colar la preparación, endulzar con un poco de azúcar moreno y beber la infusión unas dos horas antes de acostarse. La infusión de salvia, ingerida una hora antes de irse a dormir, se recomienda por sus efectos positivos. Los baños de vapor para descongestionar los conductos y mejorar la respiración ayudan también a roncar menos y dormir -o dejar dormir- más.

En: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/adulto_y_vejez/2009/12/07/189713.php

lunes, 4 de enero de 2010

Descubren otro remedio contra A/H1N1

Un estudio señala que la vacuna no es la única defensa contra la gripe pandémica tras confirmar la eficacia de la equinácea

Un estudio reveló que la equinácea, una planta medicinal muy conocida por su actividad antiviral y antibacteriana, inhibe en más de un 99% la capacidad infectiva de todas las cepas del virus de la gripe A, es decir: H3N2, H5N1, H7N7 y H1N1, esta última pandémica.

Según el informe de la Universidad de Giessen, en Alemania, la equinácea tiene efectos directos en la hemaglutinina viral, al bloquear la acción infectiva del virus.

Agrega que la inhibición del virus, es decir, la cura del paciente, es más potente cuanto antes se inicia el tratamiento con el extracto de equinácea fresca.

Una de las ventajas del uso de la equinácea, señalan, es que hasta el momento el virus no se ha vuelto resistente a sus propiedades, como en el caso de antivirales convencionales, como el tamiflú.

En: http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/global/especiales/descubren_otro_remedio_contra_a/h1n1/783731