viernes, 25 de marzo de 2011

LOS CINCO RITOS TIBETANOS - Equilibrio físico y mental


Este libro pequeño y maravillosamente simple no es para todos. Únicamente debe leerlo quien acepte el descabellado concepto de que el envejecimiento puede revertirse. Debe leerlo sólo si se atreve a creer que existe verdaderamente la fuente de la juventud. Si usted se aferra testarudamente a la prevaleciente idea de que estas cosas son imposibles, la lectura de este libro le resultará una perdida de tiempo. Si por el contrario, usted acepta que lo imposible está realmente al alcance de su mano, entonces será ampliamente recompensado.

Por lo que sé, el libro de Peter Kelder es la única fuente escrita de la preciada información que revela cinco antiguos ritos tibetanos que ostentan la clave para una juventud, salud y vitalidad duraderas. Durante miles de años, estos ritos, al parecer mágicos, fueron mantenidos en secreto en remotos monasterios del Himalaya. Los cinco ritos fueron puestos en conocimiento del mundo occidental gracias a la edición original del libro del señor Kelder, publicado hace 50 años. Desde esa fecha, el libro y su extraordinario caudal de información han sido en gran medida olvidados o perdidos. El objetivo de esta nueva edición revisada es llevar al público el mensaje del señor Kelder con la esperanza de que grandes cantidades de personas reciban su ayuda e influencia.

Es imposible decir si la historia del señor Kelder sobre el coronel Bradford está basada en hechos reales, es ficción o una mezcla de ambas cosas, pero la validez del mensaje está fuera de duda. Mi propia experiencia y las cartas y notas enviadas por los lectores de todo el mundo demuestran, para mi plena satisfacción, que los cinco ritos si funcionan. No puedo prometerles que los ritos borraran 50 años de sus edades, los transformarán de la noche a la mañana o los harán vivir 125 años. Pero lo que sí sé, es que pueden ayudar a cualquiera a parecer y sentirse más joven y a lograr una mayor sensación de bienestar. Si usted realiza los ritos diariamente, podrá comenzar a notar los resultados a los treinta días o antes. A las diez semanas aproximadamente, probablemente comience a ver beneficios más sustanciales.

Sea cual sea el ritmo de su progreso, resulta siempre un momento emocionante cuando los amigos comienzan realmente a comentar que usted se ve más joven y saludable.

Si los cinco ritos funcionan realmente, la gran pregunta es, ¿Cómo unos ejercicios tan sencillos pueden tener un efecto tan profundo en el proceso de envejecimiento del organismo? Es interesante señalar que la explicación del señor Kelder, que usted está a punto de leer, encuentra cierto apoyo en recientes avances
científicos. La fotografía Kirlian, que muestra el cuerpo rodeado de un campo eléctrico invisible o aura, sugiere que somos alimentados por alguna forma de energía latente en el universo. También es cierto que el aura de Kirlian de una persona joven y saludable es diferente a la de una persona vieja y enferma.

Durante miles de años, la mística oriental ha sostenido que el cuerpo tiene siete centros principales de energía que se corresponden con las siete glándulas endocrinas. Las hormonas producidas por estas glándulas regulan todas las funciones de nuestro organismo. Investigaciones médicas han revelado recientemente pruebas convincentes de que incluso el proceso de envejecimiento está regulado por hormonas. Parece que la glándula pituitaria comienza a producir una hormona de la muerte al comienzo de la pubertad. Esta hormona de la muerte aparentemente interfiere la capacidad de nuestras células para utilizar las hormonas beneficiosas, como la hormona del crecimiento. Como resultado, nuestras células y órganos se deterioran de forma gradual y finalmente mueren, en otras palabras, el proceso de envejecimiento cobra su víctima.

Si los cinco ritos normalizan realmente el desequilibrio en los siete centros de energía del organismo como afirma el señor Kelder, quizás como consecuencia de esto, se normaliza también el desequilibrio hormonal. Esto podría posibilitar que nuestras células se duplicaran y prosperaran como lo hacían cuando éramos muy jóvenes. En realidad podríamos vernos y sentirnos cada día más jóvenes.

Usted puede estar de acuerdo o en desacuerdo con este punto de vista y a medida que lea el libro encontrará nuevos puntos con los que estará o no de acuerdo. Pero es importante que no permita que los desacuerdos le distraigan de la idea central del libro: los beneficios que se obtienen practicando los cinco
ritos. Existe una sola forma de saber si los cinco ritos le darán resultados o no, y es probando. Realice los ritos y déles una oportunidad justa de tener éxito.

Como sucede con cualquier recompensa, los beneficios llegarán sólo como resultado de su esfuerzo. Debe estar deseoso de invertir una pequeña cantidad de tiempo y energía en la realización de los ritos diariamente. Si después de unas cuantas semanas usted pierde el interés y los realiza sólo de forma ocasional, no espere entonces los mejores resultados. Afortunadamente, la mayoría de las personas no sólo encuentran que es fácil la rutina diaria de hacer los cinco ritos, sino que también agradable.

A medida que lea este libro y comience a realizar los ritos, por favor tenga presente dos cosas. En primer lugar, sepa que usted es una persona maravillosamente especial que puede ver más allá de los limitados pensamientos y opiniones de otros. De no ser así, este libro no atraerá su atención. En segundo lugar, sepa que usted merece que se le cumplan sus más caros deseos, incluso el de renovar su juventud y su vitalidad. Los que en el fondo no se consideran ni merecedores ni capaces son los que nunca podrán esperar recompensas de la vida.

Cuando uno mismo se tiene en alta estima y se sabe merecedor de lo mejor que le pueda ofrecer la vida, lo que está haciendo realmente es amándose a sí mismo. La egolatría le posibilita sentirse bien con lo que es y con quien es, y esto acelera grandemente el proceso de renovación.

Los que están disgustados consigo mismos o se consideran inadecuados llevan sobre si una carga que sólo puede acelerar los estragos de la vejez y las enfermedades. Los que se enriquecen a sí mismos con el tesoro de la egolatría hacen que todas las cosas sean posibles.

Extraído del libro “La fuente de la juventud” de Peter Kelder, por MAIRA CEDEÑO







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