miércoles, 12 de septiembre de 2012

CEREBRO - ¿Cómo ayudarlo?


Algunos alimentos que ayudan a mantener el cerebro sano, que porc sus propiedades benéficas, son un excelente complemento para nutrir, y hacer frente a carencias, aumentar la energía y el sistema inmunitario, desintoxicar y proteger el organismo de dolencias y enfermedades.
El BRÓCOL
El brócoli es “súper alimento” por sus propiedades nutritivas y antioxidantes.  Rico en vitamina C, ácido fólico,  beta caroteno y vitaminas del grupo B.  Contiene minerales como el potasio (favorece el impulso nervioso y muscular), zinc, calcio y hierro . También contiene fito-nutrientes entre los que cabe destacar el indol-3-carbinol (I3C) y sulfurofano que pueden reducir el riesgo de algunas formas de cáncer y proteger el cerebro frente a su deterioro.
LAS  NUECES Y EL SALMÓN
Tienen en común que son ricos en ácidos omega 3, que ayudan a mejorar la memoria, además de protegernos frente a trastornos como las artrosis y las cardiopatías.
LOS ARANDANOS ROJOS
Pueden proteger las neuronas del cerebro frente al estrés oxidativo. Actúan como protectores contra las enfermedades crónicas relacionadas con la edad como la pérdida de coordinación y la memoria y ayudan a prevenir el deterioro observado en trastornos como el Alzheimer. Tienen una gran capacidad de absorbencia de radicales libres, que pueden ser causa de cáncer, diabetes, arteriosclerosis, enfermedades reumáticas y envejecimiento prematuro de la piel.
Ahora bien, ¿Qué vitaminas o suplementos debemos, igualmente, ingerir para lograr que el cerebro no sufra deterioro o, por lo menos, se mantenga en óptimas condiciones el mayor tiempo posible?
Existen una serie de nutrientes, que según investigaciones, permiten que el cerebro tenga un buen desempeño en sus labores cotidianas:
Fósforo: Este es un nutriente esencial para el cerebro y que se encuentra en los productos lácteos, el plátano, los cereales integrales, la levadura de cerveza, el cacao, las verduras de hoja verde especialmente las alcachofa, apio, perejil, repollo, etc.); las legumbres secas (judías blancas, garbanzos y lentejas), los frutos secos (almendras, maní, nueces, etc.) la yema del huevo, el pescado, la papa y la carne de las aves.
Selenio: Otro nutriente necesario es el selenio que se encuentra en los alimentos como los pescados (arenques, atún, etc.), las ostras, los huevos, los cereales integrales, el germen de trigo, los champiñones y algunas verduras como el ajo, brócoli y zanahorias.
Zinc:  En cuanto al zinc, éste se halla especialmente en los mariscos, la carne, la yema de huevo, los cereales, el pan integral, la levadura de cerveza, las nueces, los champiñones y algunas verduras (brócoli, espinacas y judías).
Vitamina E: Esta vitamina se encuentra especialmente en los aceites de germen de trigo y de girasol y también en los de oliva y maíz.
Además de los alimentos y nutrientes descritos anteriormente es necesario señalar que, como complemento, también es indicado el consumo del ginkgo biloba. Esta hierba, muy empleada desde épocas antiguas en el oriente, tiene componentes antioxidantes y mejora el flujo sanguíneo al cerebro.
Por estas propiedades, es aceptada mundialmente, como un elemento que ayuda al cerebro a evitar su deterioro en funciones tan importantes como la memoria y mejora los síntomas de la enfermedad de Alzheimer de las primeras etapas. Resulta ideal, especialmente para los adultos mayores, tomar ginkgo biloba en infusiones diarias.
Una receta saludable que se puede seguir para mejorar y fortalecer las funciones y capacidades mentales del cerebro (inclusive los niños en época escolar lo pueden tomar) es el siguiente batido que a continuación describimos:

Batido para la concentración No. 1
Ingredientes
1 vaso de agua
150 gramos de almendras
2 cucharadas de miel
2 peras maduras peladas y en trozos

Preparación
Quitar la piel de las almendras. Para ello, hervir éstas en un poco de agua por unos minutos y frotarlas hasta sacar la piel. Colocar éstas, el agua, la miel y las peras en la batidora.  Si desea, puede colarlo y después servir bien frío.

Otro receta saludable consiste en la elaboración de un batido
Batido para la concentración No.2
Ingredientes
4 ciruelas pasas
Vaso de leche. 

Preparación
Dejar las ciruelas pasas en un vaso de agua toda una noche para que salga gran parte del azúcar que contienen. Luego, al día siguiente, extraer las semillas de las ciruelas pasas y batirlas con un vaso de leche tibia. Tomar especialmente en la noche. 
Esta receta no sólo favorece la memoria sino también ayuda a las personas que sufren de estreñimiento.

10 TRUCOS FÁCILES PARA CONVERTIR AL CEREBRO EN UNA PODEROSA MÁQUINA DE PENSAR 

Existen dos principios básicos para mantener la agudeza y salud mental a medida que se envejece: la variedad y la curiosidad. Cuando todo lo que se hace se convierte en una “naturaleza arraigada”, es hora de acometer un cambio.
Si el crucigrama lo haces hasta con los ojos cerrados, es hora de cambiar a un nuevo reto para poder sacarle el mejor rendimiento al cerebro.

La curiosidad sobre el mundo que nos rodea, cómo funciona y cómo entenderlo, mantendrá al cerebro funcionando a más velocidad y de forma más eficiente. Aquí, algunas ideas para emprender la búsqueda de un buen estado mental.

1. Usar la otra mano

Pasa el día haciendo cosas con la mano no dominante. Si eres zurdo abre las puertas con la mano derecha. Si eres diestro intenta usar las llaves con la mano izquierda. Esta sencilla tarea hará que tu cerebro establezca algunas conexiones nuevas y tenga que repensar la forma de realizar las tareas diarias. Ponte el reloj en la mano contraria para que recuerdes el reto del cambio de mano en las tareas.

2. Juegos mentales

Los juegos son una forma maravillosa de excitar y retar al cerebro. Los sudokus, crucigramas y juegos electrónicos tipo “brain training” son formas estupendas de mejorar la agilidad cerebral y la capacidad de memorizar. Estos juegos se basan en la lógica y en las capacidades verbales, matemáticas, etc. Además son divertidos. Se obtiene más beneficio practicando estos juegos un poquito cada día (15 minutos, más o menos) que haciéndolo durante horas.

3. Alimentar al cerebro

Tu cerebro necesita que comas grasas saludables. Céntrate en las grasas de pescado como las del salmón salvaje, frutos secos como las nueces, y aceites como el de linaza u oliva. Ingiere más esta clase de alimentos y reduce las grasas saturadas. Elimina por completo los ácidos transgrasos de tu dieta.


4. Ir por sitios diferentes

En coche, o a pie, buscar nuevas rutas para llegar al sitio que quieras llegar. Este pequeño cambio en la rutina ayuda al cerebro a practicar con la memoria espacial y las direcciones. Intenta cambiar de acera y altera el orden en que visitas tus tiendas preferidas para así cambiar la rutina.

5. Adquiere una nueva habilidad

Aprender una nueva habilidad pone a trabajar a múltiples áreas cerebrales. Tu memoria entrará en juego, aprenderás nuevos movimientos y asociarás las cosas de un modo diferente. Lee a Shakespeare, aprende a cocinar o a construir un avión con palillos, todo sirve para retar al cerebro y darte cosas nuevas en las que pensar.

6. Romper rutinas

Nos encantan las rutinas. Tenemos hobbies y pasatiempos que podemos hacer durante horas. Pero cuanto más nos habituamos a una tarea más se convierte en una naturaleza arraigada y menos trabaja nuestro cerebro al hacerla. Para ayudar de verdad a que tu cerebro se mantenga joven, rétalo. Cambia la ruta hacia el supermercado, usa tu mano contraria para abrir las puertas y cómete primero el postre. Todo esto forzará a tu cerebro a despertarse de sus hábitos y a prestar atención de nuevo.

7. Apréndete los números de teléfono

Los modernos aparatos móviles memorizan todos los números que necesitamos. Nadie ha vuelto a esforzarse en recordar los números de teléfono, pero es una estupenda actividad para ejercitar la memoria. Apréndete un nuevo número de teléfono cada día.

8. Elegir un nuevo pasatiempo

Encuentra algo que te cautive, que puedas hacer fácilmente en casa y que no cueste demasiado dinero. Haz fotografías con una cámara digital, aprende a dibujar o a tocar un instrumento, practica nuevos estilos de cocina o escribe. Todas estas son buenas elecciones.


9. Leer libros distintos

Toma un libro que verse sobre un asunto que te sea completamente novedoso. Lee una novela que transcurra en el antiguo Egipto. Aprende algo de economía. Existen multitud de libros populares excelentes que tocan temas de no-ficción y que además de entretener cumplen el cometido de enseñar un montón de cosas sobre un tema concreto. Conviértete cada semana en un experto en algo nuevo.

Diversifica un poco tus lecturas, abandona los temas que te son familiares. Si normalmente lees libros de historia, pásate a una novela contemporánea. Lee a autores extranjeros, a los clásicos y elige otros al azar. Tu cerebro no solo se verá beneficiado por tener que trabajar imaginando otros períodos históricos, otras culturas y otras gentes, sino que además obtendrás historias interesantes que contarle a los demás, lo cual te hará pensar y establecer conexiones entre la vida moderna y las palabras.


Las listas son maravillosas. Hacer listas nos ayuda a asociar unos datos con otros. Haz una lista de los lugares a los que has viajado. Haz una lista de todas las comidas sabrosas que has probado. Haz una lista con los mejores regalos que has recibido. Haz una lista mental diaria para ejercitar a la memoria y para conseguir nuevas conexiones cerebrales.

Pero no dependas demasiado de ellas, haz una lista con todo lo que necesitas comprar pero luego trata de no usarla en el supermercado. Usa la lista una vez que hayas metido todos los productos en la cesta simplemente para comprobar tu memoria. Haz lo mismo con tu agenda de quehaceres diarios.

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